En medio de una profunda crisis laboral y productiva, trabajadores de Lácteos Verónica junto a representantes gremiales y autoridades políticas participaron de una reunión en la Cámara de Senadores de Santa Fe para analizar la situación de la empresa y coordinar acciones orientadas a preservar los puestos de trabajo y reactivar sus plantas.
El encuentro, que se desarrolló en el recinto legislativo, reunió a senadores provinciales, funcionarios del Ejecutivo, intendentes y representantes de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), en un contexto marcado por la paralización de las plantas ubicadas en Suardi, Clason/Totoras y Lehmann, y la falta de pago de salarios desde hace más de tres meses.
La reunión estuvo atravesada por un clima de fuerte preocupación social. La crisis de la firma no solo golpea a los trabajadores, sino que impacta de lleno en toda la cadena productiva regional, afectando a productores, proveedores y economías locales.
Desde el ámbito legislativo, el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, remarcó el rol activo del Estado provincial frente al conflicto: “se ha hecho mucho desde el gobierno provincial tratando de dar respuestas desde todos los ministerios”, y explicó que la convocatoria surgió “por iniciativa del Senado en busca de seguir realizando gestiones que permitan sortear esta situación y sostener una importante fuente de trabajo”.
En la misma línea, el senador Alcides Calvo advirtió sobre la gravedad del escenario: “este no es un tema más, porque son muchas familias afectadas”, y subrayó la necesidad de “escuchar, acompañar y apuntalar a los trabajadores para que tengan una respuesta de la otra parte”.
Por su parte, desde ATILRA señalaron que los trabajadores atraviesan una situación crítica, con cerca de 90 días sin percibir sus haberes, lo que profundiza el deterioro social en las localidades donde la empresa tiene presencia.
Durante el encuentro, los empleados entregaron un documento a los legisladores en el que solicitaron la intervención del Estado para garantizar el cobro de los salarios adeudados y la continuidad de la actividad. Además, denunciaron un proceso de vaciamiento de la empresa y la paralización total de las plantas.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación entre los presentes fue la ausencia de los propietarios de la firma en las instancias de diálogo, lo que dificulta avanzar en soluciones concretas y alimenta la incertidumbre sobre el futuro de la empresa.
Como resultado de la reunión, se resolvió avanzar en una convocatoria formal a los responsables de Lácteos Verónica para que participen de una mesa de trabajo conjunta. También se analizará la posibilidad de impulsar herramientas legislativas y relevar las instancias judiciales en curso, con el objetivo de encontrar alternativas que permitan sostener la producción.
En paralelo, se planteó la necesidad de desplegar acciones en las localidades afectadas para contener el impacto económico y social, integrando a trabajadores, productores y actores de la economía regional.
Si bien la empresa logró recientemente frenar un pedido de quiebra tras cancelar una deuda puntual, la situación de fondo continúa sin resolverse. Las plantas siguen prácticamente paralizadas y el conflicto se profundiza.