SOMU: Denuncian "intromisión judicial" tras el triunfo de la Lista Naranja y ratifican la voluntad de las urnas
Desde el gremio marítimo advierten que el reciente fallo de la Cámara del Trabajo busca desconocer la autoridad de la Junta Electoral y "judicializar" un resultado que fue contundente a favor de la Lista 22. Apuntan a maniobras políticas y empresariales para debilitar a la conducción.
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) atraviesa un escenario de alta tensión institucional. Pese a que el proceso electoral concluyó con una victoria que el oficialismo define como "indiscutible" y con una participación masiva de afiliados en todo el país, la Justicia Laboral ha vuelto a intervenir, generando un fuerte rechazo en la conducción gremial.
La polémica se reavivó tras la notificación del fallo en el expediente 45775/2025, donde la Sala integrada por los jueces Cañal y Fera rechazó la revocatoria presentada por el sindicato. Para la dirigencia de la Lista 22 Naranja, esta decisión no es técnica, sino que representa un intento de intervención encubierta sobre la voluntad de los trabajadores.
Contradicciones y autonomía vulnerada
El punto central del reclamo del SOMU radica en una contradicción jurídica que consideran flagrante. Desde el área legal del gremio señalan que la propia jueza Cañal admite en su voto que la autoridad para suspender o validar elecciones recae exclusivamente en la Junta Electoral —órgano que ya ratificó el triunfo— y no en la conducción del sindicato. Sin embargo, el tribunal decidió rechazar el recurso y mantener la judicialización del proceso.
"Reconocen que no es materia judicial, pero insisten en mantener el conflicto abierto. Es una clara intromisión en la vida interna de nuestra organización", sostienen desde la Comisión Directiva.
Sospechas de "maniobras externas"
Lejos de ver esto como un mero trámite administrativo, en el SOMU alertan sobre intereses ajenos a los trabajadores. La lectura política sugiere que existen sectores empresariales y políticos incómodos con una conducción legitimada por las urnas, que buscan a través de los tribunales lo que no consiguieron con los votos.
"Hay una intención evidente de desgastar y disciplinar a un gremio que se plantó firme", aseguran fuentes allegadas a la conducción, vinculando estas trabas judiciales con "viejas prácticas" que buscan un sindicato débil y permeable a presiones corporativas.
Defensa del voto
Frente a este intento de invalidar el proceso democrático, la Lista 22 Naranja confirmó que defenderá el resultado electoral en todas las instancias necesarias. El mensaje hacia adentro y hacia afuera es unificado: la batalla legal continuará, pero la legitimidad política ya fue otorgada por los miles de afiliados que participaron del comicio, y no permitirán que "un despacho judicial borre lo que se decidió en los puertos"