El Sindicato de Obreros y Empleados del Puerto y la Industria (SOEPU), que representa a trabajadoras y trabajadores petroquímicos del cordón industrial, participó de la mesa sindical realizada en la sede de la UOM nacional y manifestó su rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, al tiempo que respaldó la construcción de un Plan Nacional de Lucha con movilizaciones en todo el país.

El encuentro reunió a organizaciones gremiales de distintos sectores en un contexto de creciente preocupación por los alcances de una iniciativa que, de manera generalizada, fue caracterizada como un fuerte retroceso en derechos laborales históricos. Desde el SOEPU advirtieron que la reforma no solo afecta conquistas centrales del movimiento obrero, sino que además se impulsa sin la participación de quienes viven de su trabajo.

En ese marco, el secretario adjunto del gremio, Juan Cappa, fue contundente al señalar que “en la mesa quedó claro que no hay ni uno solo de los más de 120 artículos de esta reforma que beneficie a los trabajadores, y que no estamos discutiendo retoques parciales, sino un proyecto completo que avanza directamente contra nuestros derechos”.

Durante la jornada, las organizaciones coincidieron en que el proceso de reforma laboral excluye deliberadamente a los trabajadores del debate y profundiza un esquema regresivo que avanza sobre la estabilidad laboral, la negociación colectiva y el rol de las organizaciones sindicales. También se cuestionó que la discusión se dé en el marco de negociaciones políticas donde, según se denunció, se pretende intercambiar derechos laborales por acuerdos vinculados a obras públicas o intereses fiscales de los gobiernos provinciales.

“Sabemos que hay legislación laboral que necesita actualizarse, pero esa discusión no puede hacerse sin los trabajadores, ni desde un texto impuesto. La modernización solo es válida si nos incluye como parte de la solución y no como el problema”, afirmó Cappa, sintetizando la posición del SOEPU y del conjunto de los gremios presentes.

Como conclusión del encuentro, las organizaciones resolvieron avanzar en un Plan Nacional de Lucha, con acciones y movilizaciones en distintos puntos del país, y con la decisión de profundizar las medidas el día en que el proyecto sea tratado en el Congreso Nacional. La estrategia apunta a expresar un rechazo claro y anticipado a la reforma y a evitar que el debate legislativo se cierre sin resistencia social.

Finalmente, desde el gremio petroquímico remarcaron que el momento de reaccionar es ahora. “Nuestra postura es de rechazo total a esta reforma: no podemos esperar diez o trece años a que la Justicia actúe ni permitir que se negocien derechos laborales a cambio de acuerdos políticos, porque si no reaccionamos ahora, después va a ser tarde”, concluyó Cappa.