La Confederación General del Trabajo (CGT) Rosario realizó este jueves un acto en la Plaza 25 de Mayo de la ciudad, en el marco de la jornada nacional de protesta contra la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. La actividad tuvo un fuerte valor simbólico y político: fue el primer acto masivo de la central obrera local tras su normalización, luego de más de una década de inactividad institucional.

El único orador fue Miguel Vivas, recientemente designado secretario general de la CGT Rosario, quien destacó la importancia de la unidad del movimiento obrero para enfrentar el actual contexto. “Las sensación es de alegría, esto es un inicio. Vemos que, más que nada, lo que nos lleva es la unidad. Por eso estoy extremadamente contento, porque veo la unidad de los trabajadores. Y es la única forma de hacerle frente a esto”, expresó.

Consultado sobre el significado del acto, Vivas remarcó: “Yo creo que lo importante es que se hizo en paz, tranquilo, manifestando nuestros reclamos. Eso es importante. Tenemos que hacer entender a la gente por qué nos unimos, por qué estamos contra esta reforma laboral”.

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En relación al debate legislativo en el Congreso, el dirigente confirmó que la CGT Rosario buscará abrir canales de diálogo con representantes santafesinos. “El viernes tengo reuniones con algunos de ellos. Esto recién empieza, recién se inicia. La idea es hablar con todos y hacerles entender nuestra problemática, y que entiendan qué tienen que votar, para qué fueron elegidos”, sostuvo. Y advirtió: “Tenemos que ser escuchados. Y si no somos escuchados, va a haber conflicto”.

Acto histórico

Tras el acto, Martín Lucero, dirigente de SADOP y uno de los scretarios Adjuntos de la CGT local, quien calificó la jornada como “histórica” para la central obrera local. “Acabamos de terminar un acto histórico para la CGT Rosario. Trabajadores y trabajadoras se movilizaron en contra de la reforma laboral. El mensaje ha sido muy claro”, afirmó.

Lucero señaló que el movimiento obrero no se opone al debate de cambios, pero sí a cualquier retroceso en derechos. “Todos sabemos que hay leyes que tienen que adaptarse, que modernizarse, pero no estamos dispuestos a discutir un retroceso que nos lleva prácticamente a un estado de esclavitud”, sostuvo. Y agregó: “Estamos dispuestos a discutir reformas y consensuar cambios y mejoras, pero siempre que sean en favor de los trabajadores y de las trabajadoras”.

Finalmente, advirtió que, si el Gobierno insiste con imponer la reforma, el conflicto escalará. “Si el gobierno sigue endureciendo su postura y sigue insistiendo con la idea de imponer una reforma laboral en contra de los trabajadores, seguramente las medidas de fuerza se van a profundizar”, concluyó.