El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de 2da Nominación de Villa Constitución decretó la quiebra de Pisi SRL , desatando una profunda preocupación en el cordón industrial del sur santafesino. Se trata de una empresa constructora con sede en dicha ciudad santafesina que trabajó para el sector público y que operaba como contratista de la gigante siderúrgica Acindar. Según consta en los registros oficiales, la resolución judicial se tomó tras el reclamo de un acreedor por una deuda de honorarios profesionales originada en un juicio de desalojo, en un expediente judicial que reveló que la sociedad arrastraba incumplimientos desde hace tiempo y no respondió a los emplazamientos previos.

A raíz de esta quiebra, los acreedores y otros interesados han comenzado a seguir de cerca el proceso, sospechando incluso de un posible vaciamiento patrimonial ante la imposibilidad de cobro de sus acreencias, lo que enciende las alarmas en el ámbito de las organizaciones laborales ante las posibles consecuencias sobre el personal afectado de forma directa o indirecta. La quiebra fue decretada en instancia judicial sobre esta firma que prestaba tareas esenciales en la acería, profundizando la inestabilidad de la cadena de valor metalúrgica y de la construcción en toda la jurisdicción.

El colapso de la constructora se suma a la serie de empresas en grave estado en la zona y que tienen a Acindar como principal foco de conflicto. El impacto en las firmas satélites se vuelve cada vez más crítico debido a la fuerte recesión del mercado interno y el parate de la obra pública civil. Es que desde la caída de la producción del inicio de la gestión Milei nunca pudo recuperarse y sus proyecciones optimistas fracasan sistemáticamente, un panorama recesivo que continúa arrastrando a las pymes y contratistas locales que dependen operativamente de la gigante siderúrgica.