La CGT inició encuentros sectoriales para definir nuevas medidas de fuerza
Con la participación de Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, la CGT inició reuniones con sus confederaciones para coordinar un plan de acción sostenido frente al Poder Ejecutivo. Tras los cuestionamientos a Milei en la OIT, la central obrera debate abandonar los paros generales tradicionales y adoptar un esquema de medidas de fuerza escalonadas por actividad, rotando la protesta entre el transporte, la industria, la alimentación y los puertos.
La Confederación General del Trabajo (CGT) puso en marcha una serie de encuentros sectoriales claves con sus confederaciones miembro con el objetivo explícito de «compartir un diagnóstico común sobre la situación social, laboral y productiva» y avanzar de forma decidida «en una agenda de acción colectiva». Todo indica que la nueva hoja de ruta de la central obrera apuntará a implementar medidas de fuerza escalonadas por actividad, modificando la metodología de protesta utilizada hasta el momento. La iniciativa se activó luego de los reveses que tuvo en la Justicia para intentar frenar las reforma laboral y de haber ratificado sus cuestionamientos al gobierno de Milei en la reciente conferencia de la OIT en Suiza. Ante este escenario, la cúpula de la central de la calle Azopardo se reunió este miércoles para iniciar la nueva etapa de acción frente al Poder Ejecutivo, una definición que se resolverá formalmente en un encuentro del Consejo Directivo pautado para la semana próxima.
El debate interno busca alternativas eficaces que permitan sostener el conflicto a largo plazo sin resentir la dinámica de las bases. Con la presencia de sus tres secretarios generales, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, la conducción comenzó a discutir alternativas al típíco paro general. A través de sus canales oficiales de comunicación, la entidad obrera fijó su postura frente a las políticas de la Casa Rosada: «Frente al deterioro de las condiciones de trabajo, la pérdida de empleo, el retroceso de la actividad económica y el avance sobre derechos conquistados, reafirmamos la necesidad de fortalecer la unidad del movimiento obrero organizado y construir respuestas colectivas que estén a la altura del momento histórico», sostuvo la CGT en su cuenta de X.
La intención del sindicalismo peronista es aceitar los mecanismos de coordinación entre los diferentes bloques productivos para garantizar la contundencia de las protestas. En esa misma línea discursiva, la central sindical agregó en sus redes que «el desafío es transformar el diagnóstico compartido en organización, coordinación y un plan de acción sostenido que permita defender el trabajo, la producción nacional y los derechos de nuestro pueblo». De acuerdo a lo conversado en las mesas técnicas del miércoles, la opción que se baraja como estrategia para los próximos meses son medidas de fuerza escalonadas, donde irían rotando los sectores del transporte, industria, puertos, alimentación y medios, para sostener el conflicto y blindar los convenios colectivos ante la ofensiva gubernamental.