La conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) cuestionó con dureza la intervención judicial dispuesta sobre el gremio y aseguró que la medida busca debilitar la organización sindical en medio de las negociaciones salariales del sector.

A través de un extenso comunicado, el sindicato calificó el fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo como “arbitrario, antidemocrático” y denunció que constituye un ataque directo contra la autonomía sindical y el salario de los trabajadores metalúrgicos. 

La resolución judicial había anulado las elecciones nacionales de marzo pasado, desplazado de la conducción a Abel Furlán e impuesto una intervención por 180 días. Desde la UOM apuntaron directamente contra los jueces Víctor Pesino y María Dora González, a quienes acusaron de avanzar contra el principal sindicato industrial del país en sintonía con las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei.

“Este ataque llega en el mismo momento en que venimos enfrentando a las principales patronales del sector para defender el salario de los trabajadores metalúrgicos, después de una pérdida salarial brutal de los últimos dos años”, sostuvo el gremio.

La organización también denunció que la intervención judicial forma parte de “una operación política, judicial y empresaria” que comenzó meses atrás con cuestionamientos al proceso electoral de la seccional Campana.

Según el comunicado, el objetivo fue “disciplinar a la UOM, debilitar su capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización”.

En ese marco, la conducción metalúrgica defendió la legitimidad de las elecciones y afirmó que las bases ratificaron “de manera contundente” la continuidad del actual proyecto sindical.

La UOM también cargó contra el sector opositor interno que impulsó las denuncias judiciales, acusándolo de intentar conseguir en los tribunales “lo que no logró en las urnas”. “Eligieron transformarse en instrumento de los grupos empresarios y de un gobierno que destruye la industria nacional y pretende barrer décadas de derechos laborales”, señalaron.

Por último, el sindicato convocó al conjunto del movimiento obrero organizado a pronunciarse contra la intervención y llamó a defender la organización sindical frente al avance de las políticas de ajuste. “Defender a la UOM es defender al movimiento obrero argentino frente a un modelo económico que necesita sindicatos débiles para imponer precarización y entrega”, afirmaron.

La conducción aseguró además que los trabajadores metalúrgicos enfrentarán la intervención “con organización, democracia sindical y lucha”, y anticipó que buscarán revertir judicial y políticamente la medida.