Lo que debía ser una instancia de diálogo en la sede de la Secretaría de Trabajo se transformó en un escenario de guerra cuando las fuerzas de seguridad iniciaron un violento operativo de desalojo contra los trabajadores de Fate que se manifestaban pacíficamente en la vereda.

Una emboscada en medio del diálogo

El hecho reviste una gravedad institucional inédita: la represión se desató en el preciso momento en que la audiencia paritaria estaba en curso. Los trabajadores denuncian que se trató de una maniobra para amedrentar a la comisión negociadora.

“Es una locura total. Adentro estamos tratando de salvar los puestos de trabajo de casi mil familias y afuera nos muelen a palos. Es imposible negociar con una pistola en la cabeza”, expresaron delegados del SUTNA tras salir de la reunión al enterarse de los incidentes. El operativo incluyó el uso de gas pimienta y camiones hidrantes en una zona de altísimo tránsito peatonal.

Fate: 920 despidos y un lockout de hecho

El conflicto de fondo es la decisión de la empresa de avanzar con un plan de retiros voluntarios forzosos y despidos masivos, alegando una crisis de competitividad. Desde el sindicato aseguran que la firma busca flexibilizar el convenio colectivo y que la represión de hoy es el "brazo armado" de la reforma laboral que el Gobierno quiere imponer.

El saldo de la represión: Varios trabajadores resultaron con heridas por impactos de postas de goma y quemaduras por gases.

La postura gremial: El SUTNA ratificó que no habrá paz social mientras la empresa mantenga la intransigencia y el Gobierno responda con violencia a un reclamo de subsistencia.

El impacto en el sindicalismo nacional

Las imágenes de los obreros de Fate siendo golpeados en las puertas de la Secretaría de Trabajo generaron un repudio inmediato de todo el arco gremial. Desde las distintas centrales obreras advirtieron que este hecho acelera la conflictividad y pone en duda la voluntad de diálogo del Ejecutivo nacional.