El anuncio de una posible reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional encendió las alarmas en distintos gremios de Rosario y la región. Desde el movimiento obrero calificaron el borrador que circula como un retroceso histórico que busca precarizar las condiciones laborales, eliminar derechos adquiridos y debilitar a las organizaciones sindicales.

Entre las voces más críticas se encuentra la del capitán Mariano Moreno, secretario general del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo, quien advirtió que la iniciativa “vuelve a tener como único objetivo quitar derechos a los trabajadores”.

“Esta reforma busca imponer un modelo de trabajadores golondrina, como los de aplicaciones Uber, Rappi o Pedidos Ya: sin representación sindical, sin Convenio Colectivo de Trabajo y sin leyes claras que los protejan. Ese esquema lo quieren aplicar a todas las actividades”, sostuvo el dirigente. Moreno consideró que la propuesta “no apunta a generar empleo ni desarrollo, sino a consolidar un modelo de precarización estructural”.

“Flexibilización y pérdida de derechos”

Desde el sector estatal, la secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, calificó la reforma como “una locura” y alertó que “faltan cadenas en los pies”.
“Es más flexibilización laboral y pérdida de derechos. Nosotros creemos que la jornada laboral se debe reducir y no aumentar. Vienen a quitarnos los logros conquistados por los trabajadores y nos van a querer imponer una reforma laboral a gusto de Estados Unidos”, expresó.

En la misma línea, Marcelo Zabala, titular del gremio de Marina Mercante de Santa Fe, sostuvo que “pretenden llevar adelante jornadas de trabajo interminables y para los trabajadores es más precarización”.
El dirigente consideró que el movimiento obrero deberá articular estrategias conjuntas para frenar este avance: “Seguramente desde los sindicatos surgirán las ideas para contrarrestar este proyecto”.

“Sin participación de los trabajadores no hay futuro productivo”

Por su parte, Julio Barroso, secretario general del Sindicato de Trabajadores Químicos de San Lorenzo, advirtió que la discusión sobre la reforma “debe ir acompañada por una mirada nacional que contemple la producción y la participación de los trabajadores”.
“Lo grave es que no tengamos nuestras propias reformas, un RIGI que asegure cadena de proveedores locales, transferencia tecnológica y participación obrera. La Constitución Nacional, en su artículo 14 bis, establece la participación en las ganancias y el control de la producción. Sin eso, estamos condenados a ser simples empleados del capital extranjero”, remarcó.

En conjunto, los gremios locales coincidieron en que la reforma laboral representa un retroceso en materia de derechos sociales y una amenaza directa al trabajo digno.
“Se viene una nueva época de esclavitud para el trabajador”, sintetizó un dirigente rosarino, reflejando la preocupación general del movimiento obrero frente a un escenario que consideran de ajuste, desprotección y pérdida de soberanía laboral.