El diputado nacional y secretario general de la CTA, Hugo Yasky, advirtió que la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional apunta a vaciar los derechos de los trabajadores, al promover la “indefensión absoluta” como nueva regla básica. 

Según Yasky, la propuesta oficial no está orientada a beneficiar a las pequeñas y medianas empresas ni a los trabajadores informales, sino a cumplir con obligaciones asumidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las grandes corporaciones empresariales. 

 En ese marco, sostuvo que el objetivo real es permitir despidos sin causa, flexibilización salarial y una escalada de la precariedad laboral. 

Yasky alertó que con este proyecto buscarían retroceder al modelo laboral de los años 30, previo a las leyes de protección al trabajo y a la organización sindical. “Pretenden fijar salarios, flexibilizar condiciones, cambiar los horarios como les plazca”, advirtió. 

Frente a este escenario, la CTA, junto con diversos sectores sindicales, prepara un mapa de propuestas alternativas que promuevan derechos laborales modernos —como los vinculados al trabajo de plataformas digitales y la igualdad de género— y ratificó que estará en alerta ante la sanción del texto oficial. 

Yasky enfatizó que la movilización y la unidad del mundo del trabajo serán clave para frenar lo que calificó como un “retroceso” que pone en riesgo la negociación colectiva, los convenios de rama y la estabilidad laboral duramente construida. 

Este llamado de atención plantea un desafío central para los sindicatos: recuperar la centralidad del trabajo protegido frente a la ofensiva flexibilizadora, y articular una estrategia que combine el reclamo inmediato con la construcción de una plataforma de derechos para el siglo XXI.