La Unión Industrial de Santa Fe (UISF) encendió las alarmas con un diagnóstico que impacta de lleno en el mundo del trabajo. Según la entidad, la industria santafesina atraviesa un momento crítico donde ya no solo se discute la rentabilidad, sino la supervivencia misma de las empresas y, en consecuencia, la continuidad de sus empleados.

La crisis en números y realidad

El informe de la UISF destaca que la industria pyme es la más afectada por una combinación de factores que consideran "letales" para el mercado interno:

-Derrumbe del consumo: El poder adquisitivo de los trabajadores ha caído a niveles que frenan la demanda de productos locales.

-Costos en alza: El aumento desmedido de las tarifas energéticas y los insumos logísticos asfixian la operatividad de las plantas.

-Importaciones: La apertura comercial desregulada obliga a las industrias locales a competir en condiciones de extrema desigualdad.

El trabajo como principal preocupación

Lo más destacado del posicionamiento de la UISF es la mención explícita a la "clase trabajadora". Los industriales advierten que, de no mediar un cambio en las políticas nacionales, la estabilidad laboral que se mantuvo durante años en el sector fabril santafesino llegará a su fin.

"Está en riesgo el sistema productivo y la estabilidad de la familia trabajadora", señalaron desde la institución, marcando una coincidencia de diagnóstico con los principales gremios industriales como la UOM y el SMATA, que ya vienen denunciando suspensiones y goteo de despidos.

Un llamado urgente a la acción

La UISF insta a los legisladores y funcionarios, tanto provinciales como nacionales, a defender el valor agregado santafesino. Para los industriales del centro-norte provincial, el modelo de "ajuste y apertura" está desmantelando décadas de especialización técnica y empleo calificado que será muy difícil de recuperar una vez perdido.