El FreSU se consolida en la federalización y lanzará sus propios indicadores económicos
Con la sede de la UOM como escenario, el Frente de Sindicatos Unidos anunció un proceso de expansión territorial y la creación de estadísticas propias de IPC y endeudamiento para blindar el reclamo salarial ante la crisis.
En un encuentro clave realizado en la sede de la UOM, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ratificó su hoja de ruta tras la aprobación de la reforma laboral. Con la mirada puesta en una "ofensiva sindical", el bloque que nuclea a sectores industriales y de servicios definió avanzar en un esquema de federalización y en la creación de herramientas estadísticas propias para contrastar los datos oficiales.
Federalización y despliegue territorial
Nacido al calor de las movilizaciones en Rosario, Córdoba y Buenos Aires, el FRESU busca ahora trascender la protesta coyuntural para convertirse en una estructura con presencia nacional permanente. Según definieron en la reunión, el objetivo es consolidar una "presencia territorial permanente" que permita coordinar acciones en todo el país frente a lo que califican como un modelo de "ajuste, desindustrialización y endeudamiento" encabezado por el gobierno de Javier Milei.
Contrarrelato económico: Indicadores propios
Uno de los puntos más destacados del encuentro fue el cuestionamiento a las cifras del INDEC. Ante la falta de credibilidad de los datos oficiales sobre la realidad de las familias trabajadoras, el frente anunció que comenzará a publicar mensualmente sus propios indicadores de:
-IPC (Índice de Precios al Consumidor).
-Canasta Básica.
-Endeudamiento de los Hogares.
Agenda de lucha y solidaridad federal
El FreSU también confirmó que profundizará la resistencia contra la Reforma Laboral a través de acciones colectivas y la defensa irrestricta del derecho a huelga. En ese sentido, el frente se solidarizó con los reclamos de jubilados, universidades y el sector salud.
Como primera medida de esta agenda federal, referentes del bloque participarán esta semana de las medidas de fuerza y conflictos laborales que se desarrollan en Tierra del Fuego, marcando el inicio de su despliegue en las provincias más afectadas por la apertura de importaciones y el cierre de empresas.