Alerta CONICET: Peligran 379 puestos en el país y Rosario perdió 78 científicos por la crisis
Trabajadores del sistema científico alertaron que casi 400 investigadores posdoctorales quedarán desvinculados en julio. En Rosario se registraron 78 bajas de personal en los últimos dos años debido al recorte presupuestario, los bajos sueldos y la parálisis de los subsidios para proyectos tecnológicos.
La comunidad científica argentina encendió una nueva señal de alerta ante la posibilidad de que 379 investigadores y becarios posdoctorales queden desvinculados del Conicet a partir de julio. La situación fue denunciada por trabajadores del organismo, quienes además advirtieron sobre una profunda crisis en el sistema científico nacional marcada por recortes presupuestarios, retrasos en concursos, pérdida de puestos de trabajo y problemas en la cobertura de salud. El reclamo fue impulsado por el Colectivo de Becarios Posdoctorales y por postulantes a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico, quienes sostuvieron que la ciencia argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados de las últimas décadas. Según señalaron, desde diciembre de 2023 el sistema científico perdió casi ocho puestos de trabajo por día, mientras que el presupuesto destinado al área cayó hasta representar apenas el 0,14% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel que, afirman, se ubica incluso por debajo del registrado tras la crisis económica de 2001.
La situación se vuelve crítica al analizar la realidad regional del Centro Científico Tecnológico (CCT) de Rosario, ubicado en Ocampo y Esmeralda, donde en lo que va del año hubo dos bajas por mes. En este espacio tecnológico local trabajan unas 800 personas reunidas en 13 institutos de investigación que dependen tanto del organismo nacional como de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Sin embargo, desde enero de 2024, un total de 78 agentes dejaron el organismo en la seccional, una cifra que equivale a la estructura completa de un par de dependencias. El desglose del personal perdido en Rosario revela que el 69 % renunció a su cargo, en gran parte, a causa de los bajos salarios y el desfinanciamiento de los proyectos de investigación, abriéndose ante esos obstáculos la posibilidad de migrar al sector privado o de seguir haciendo ciencia fuera del país. El vaciamiento comenzó en los últimos dos años: en 2024 dejaron el organismo 33 personas, entre ellas 15 investigadores; el año siguiente fueron 34, de las cuales 7 eran investigadores y 21 becarios; mientras que en los cinco primeros meses de este año dejaron sus cargos 6 investigadores, 2 empleados de apoyo, 2 becarios y 2 contratados para tareas administrativas o de mantenimiento, consolidando las 78 bajas.
El freno administrativo dispuesto por las autoridades nacionales provocó además que la convocatoria anual para el ingreso a la Carrera del Investigador no fuera abierta durante 2024, incumpliendo los plazos previstos por la normativa vigente. Como consecuencia de esta parálisis en los expedientes, estiman que los resultados de la convocatoria CICyT 2025 recién se conocerían en agosto de 2027 y que los ingresos efectivos podrían concretarse recién a mediados de 2028. Sin embargo, la principal inquietud de los gremios y las asociaciones del sector se centra en la continuidad inmediata de las becas posdoctorales, debido a que este año no estaría prevista una prórroga para quienes finalizan sus líneas de estudio, lo que implicaría que 379 profesionales altamente capacitados queden fuera del sistema científico nacional a partir de julio. «Una cohorte entera formada en ciencia hoy no encuentra lugar en el sistema, eliminando un eslabón generacional en el futuro científico de la Argentina», expresaron en el documento difundido por los trabajadores, quienes convocaron a una movilización para el próximo 1° de julio en el Polo Científico del barrio porteño de Palermo.