La industria metalúrgica argentina no logra hacer pie. Según el último informe de ADIMRA, la actividad experimentó en enero una caída interanual del 6,2%, una cifra que en el territorio se traduce directamente en pérdida de puestos de trabajo. Desde la UOM Rosario, su titular Antonio Donello pronosticó que, de mantenerse este rumbo, la región perderá entre 300 y 400 empleos en apenas un mes.

Despidos encubiertos y deudas personales

Donello describió un método de achique que se está volviendo moneda corriente en las fábricas de la zona: la oferta de indemnizaciones "infladas" para que los trabajadores acepten el retiro.

“Muchos aceptan retiros voluntarios, que son despidos encubiertos. Aceptan porque tienen miedo a las nuevas leyes o porque están muy endeudados, por ejemplo con las tarjetas de crédito. El problema es que cuando se les termine esa plata, buscarán trabajo y no habrá mercado laboral que los absorba”, graficó el dirigente.

El secretario general subrayó que la crisis actual no se manifiesta necesariamente en cierres masivos de persianas, sino en un goteo constante provocado por la no renovación de contratos temporales y la parálisis de sectores clave como el de la línea blanca (heladeras, lavarropas) y las autopartes.

Un parangón con los años 90

Para Donello, el modelo económico del gobierno de Javier Milei guarda similitudes peligrosas con el menemismo. "Ya vivimos esto; pasamos de tener 250 mil afiliados a 55 mil en la época de Menem", recordó, advirtiendo que el esquema actual beneficia solo a un pequeño sector de la sociedad mientras castiga a la clase media, que "está en un camino donde cada vez le será más difícil mantener su condición social".

En este contexto, el titular de la UOM puso en duda la viabilidad de la industria frente al desplome del consumo interno: “¿Quién se puede comprar una heladera de un millón y medio de pesos al contado hoy? No va a haber trabajo y tampoco se va a vender lo importado porque no hay demanda”.

Reforma laboral vs. Política Industrial

Respecto a la recientemente aprobada reforma laboral, el dirigente metalúrgico fue categórico al afirmar que no será el motor de la creación de empleo. Si bien aclaró que el gremio no se opone a debatir nuevas tecnologías y capacitaciones para mejorar ingresos, denunció que lo implementado es un retroceso.

En este sentido, Donello concluyó que la única salida es un cambio de rumbo en las decisiones nacionales. Para la UOM, la generación de puestos de trabajo genuinos no depende de una flexibilización de derechos, sino de que el Gobierno Nacional impulse, de una vez por todas, una verdadera política industrial nacional que proteja la producción local.