La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso denunció un hecho de extrema gravedad en su sede central de Buenos Aires, en medio de un contexto político de tensión y a días de iniciar la paritaria del sector.

La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) denunció que su sede sindical fue atacada durante el fin de semana del 4 y 5 de octubre, en un hecho que calificaron como “intimidatorio y planificado”.

Según el comunicado oficial, los agresores desconectaron la energía eléctrica del edificio, rompieron la puerta de acceso exterior, una segunda puerta interna y se dirigieron directamente a la oficina del secretario general, Daniel Yofra, rompiendo otras dos puertas más hasta ser interrumpidos. Una persona fue detenida en el lugar.

El episodio, según la Federación, evidencia conocimiento interno de la disposición del edificio y un accionar que no tuvo fines de robo, ya que en la oficina del secretario general sólo había libros, una cafetera y elementos de trabajo.

Desde el gremio señalaron que el ataque ocurre en un contexto de creciente ofensiva contra los salarios, los derechos laborales y las organizaciones sindicales. “Hace dos años advertimos sobre esta escalada que se traduce en persecución, amenazas y detenciones contra dirigentes sindicales, sociales y políticos”, indicaron.

Además, subrayaron la coincidencia del hecho con el inicio de la paritaria aceitera, en un momento clave para la discusión salarial del sector, considerado estratégico en la economía nacional.

La Federación Aceitera exigió al Gobierno nacional y a las carteras de Seguridad nacional y de la Ciudad de Buenos Aires que brinden todas las garantías necesarias para resguardar la integridad personal de sus dirigentes y el libre ejercicio de la actividad gremial.

También reclamaron el inmediato esclarecimiento de las responsabilidades materiales e intelectuales del asalto, calificándolo como un ataque que “trasciende lo material” y “busca amedrentar a una organización que defiende los derechos de los trabajadores aceiteros en uno de los sectores más poderosos del país”.