ATE Rosario redobló las críticas al SIPSAL y denunció que la salud laboral de los estatales quedará en manos privadas
El sindicato cuestionó la implementación del nuevo sistema impulsado por el Gobierno provincial y advirtió que más de 156 mil trabajadores serán alcanzados por un esquema que, según denunció, prioriza el control del ausentismo por sobre el cuidado de la salud.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Rosario volvió a cargar contra la implementación del Sistema Integrado de Protección de Salud Laboral (SIPSAL), el nuevo esquema que pondrá en marcha el Gobierno de Santa Fe para administrar las licencias por accidentes y enfermedades laborales de los empleados públicos. En una conferencia de prensa, el gremio denunció que el servicio será tercerizado y quedará a cargo de una empresa privada, situación que calificó como una "privatización" de la salud laboral.

La secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, sostuvo que el sistema comenzará a aplicarse de manera progresiva a partir de agosto y cuestionó la decisión de delegar esa función en un operador privado. "Lo primero que tenemos que plantear es que la salud de los trabajadores de Santa Fe no puede estar en manos del Ministerio de Economía o de pulpos empresariales", afirmó la dirigente.
Desde el sindicato señalaron que el nuevo sistema alcanzará a unos 156 mil trabajadores estatales y que comenzará por la administración central, para luego extenderse a docentes, asistentes escolares y personal policial.
ATE cuestionó que el objetivo fijado por el Gobierno provincial sea reducir el índice de ausentismo y sostuvo que la medida implica un cambio de paradigma en materia de salud laboral.
"Desde el año pasado venimos advirtiendo que el gobierno iba a dejar en manos de un grupo privado la salud de los trabajadores de la provincia", expresó Almirón.
El gremio indicó que la empresa adjudicataria del servicio es SML Consultores Médicos S.A., a la que vinculó con el Grupo Werthein, y manifestó su preocupación por el rol que asumirá en el reconocimiento de enfermedades profesionales y en la administración de las licencias médicas.
Además, ATE sostuvo que el SIPSAL reemplaza un modelo basado en la prevención y el acompañamiento por otro centrado en el control de los trabajadores. En ese sentido, el sindicato advirtió que el nuevo esquema "rompe el concepto integral de salud" y podría profundizar los conflictos laborales.
Durante la conferencia, Almirón también anticipó que el gremio impulsará pedidos de informes ante la Legislatura provincial, solicitará acceso a la información pública y analizará posibles acciones judiciales.
"Vamos a ir por los ámbitos legislativos para pedir informes que tiene que brindar el Ejecutivo provincial e iremos evaluando qué cuestiones constitucionales no respeta este sistema, porque entendemos que existe un avasallamiento de derechos de los trabajadores", concluyó.
Mientras el Gobierno provincial prevé iniciar la implementación del SIPSAL en las próximas semanas, desde ATE Rosario ratificaron el estado de alerta y aseguraron que continuarán desarrollando acciones gremiales para cuestionar el nuevo modelo de salud laboral.