Crisis automotriz: General Motors paraliza su planta de Alvear y aplicará fuertes suspensiones con quita salarial
La terminal automotriz anunció el cese de actividades durante las próximas semanas debido a la acumulación de stock y la caída en las exportaciones. El acuerdo alcanzado con SMATA Rosario contempla suspensiones para la mayor parte de la plantilla con un pago que no alcanzará el total del salario neto.
El arranque del 2026 confirma los peores pronósticos para el sector industrial en el Gran Rosario. General Motors (GM), el gigante radicado en la localidad de Alvear, oficializó un esquema de parálisis en su producción que afectará a cientos de operarios y encendió las alarmas en toda la cadena de proveedores autopartistas.
Producción frenada y salarios al 75%
La medida responde a un escenario de "caída libre" en el consumo interno y una retracción en los mercados regionales. Ante el sobrestock de unidades, la empresa negoció con el gremio SMATA Rosario un cronograma de suspensiones que entrará en vigencia de manera inmediata.
Durante el período de inactividad, los trabajadores percibirán una suma no remunerativa que, según trascendió, rondaría el 75% del salario neto. Si bien esta modalidad busca evitar despidos directos en el corto plazo, representa un duro golpe al bolsillo de los trabajadores en un contexto de inflación persistente.
El impacto en el cordón industrial
La decisión de GM no es un hecho aislado. La parálisis de la terminal de Alvear genera un "efecto dominó" sobre las empresas autopartistas de la zona, que dependen casi exclusivamente de la demanda de la planta madre. Desde el sector gremial advierten que, de prolongarse la medida, la situación podría derivar en una crisis de empleo más profunda en el cordón industrial sur de Rosario.
"El panorama es de una incertidumbre total. Pasamos de discutir paritarias a ver cómo sostenemos los puestos de trabajo en un mercado que no tracciona", señalaron fuentes vinculadas al sector mecánico.
Incertidumbre por el regreso a la actividad
Aunque la empresa planteó la medida como un "ajuste temporal" de stocks, no hay certezas absolutas sobre la normalización de la producción en el corto plazo. El escenario depende de variables macroeconómicas que, por ahora, no muestran señales de recuperación para la industria pesada.