El movimiento obrero argentino atraviesa horas decisivas. Este viernes, a partir de las 11:00 hs, el Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) se dará cita en su histórica sede de la calle Azopardo con un único punto en el orden del día: definir la estrategia final para frenar la reforma laboral que el Gobierno Nacional pretende aprobar en sesiones extraordinarias.

La reunión ocurre en un clima de extrema sensibilidad, tras las masivas movilizaciones en el interior del país —como la de Córdoba y la que se prepara en Rosario— y ante la inminencia del debate en el recinto del Senado. La cúpula cegetista debe decidir si la respuesta será una movilización masiva al Congreso el día de la votación o un paro nacional que paralice el país.

Grieta estratégica: Rosca vs. Calle

La discusión interna en la CGT refleja dos visiones contrapuestas de cómo enfrentar el avance oficialista:
El sector "moderado": Liderado por Héctor Daer (Sanidad) y Gerardo Martínez (UOCRA), ha centrado sus esfuerzos en el cabildeo institucional. Su apuesta es influir sobre los gobernadores y senadores "indecisos" para introducir modificaciones técnicas que suavicen el impacto de la reforma en los derechos colectivos y el financiamiento sindical.

El ala combativa: Encabezada por Pablo Moyano (Camioneros) y respaldada por gremios industriales y del transporte, sostiene que la vía parlamentaria está agotada. Para este sector, solo una medida de fuerza contundente puede frenar lo que consideran una "devastación" de las conquistas históricas.

El factor de los gobernadores

La decisión que emane de Azopardo dependerá, en gran medida, del análisis de lealtades en la Cámara Alta. A pesar de las intensas gestiones sindicales, el respaldo de los mandatarios provinciales del peronismo y el radicalismo moderado no es unánime. Muchos de ellos se encuentran bajo una fuerte presión de la Casa Rosada, que utiliza la billetera fiscal como moneda de cambio por votos.
"No se trata solo de un artículo más o menos, se trata de la vigencia del modelo sindical argentino", advirtieron fuentes cercanas a la conducción antes de ingresar a la reunión.

Rosario y el plan de lucha regional

Mientras la CGT define el alcance de la medida nacional, en el Gran Rosario la tensión sigue en aumento. Los gremios locales ya calientan motores para la movilización del próximo martes 10 de febrero, que servirá como termómetro regional de cara a lo que defina hoy la central nacional.