En una jornada que demostró la vitalidad de la democracia interna, los trabajadores aceiteros y desmotadores de todo el país ratificaron el rumbo de su organización. Con una participación del 75,27% del padrón —un crecimiento de 10 puntos respecto a la elección de 2022—, la Lista Azul encabezada por Daniel Yofra obtuvo un respaldo contundente para continuar al frente de la Federación.

Desde las 4 de la mañana hasta las 18 horas, 51 urnas distribuidas en plantas de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y otras siete provincias recibieron el voto directo y secreto de los afiliados, un sistema que la Federación implementa desde la reforma de su estatuto en 2015 para profundizar la transparencia.

El salario y la huelga como mandatos

Tras conocerse los resultados, Daniel Yofra destacó que el alto nivel de participación es un mensaje político hacia adentro y hacia afuera del sector.

Los números hablan por sí solos: participó más del 75% de los afiliados, que respaldaron la política de esta Federación, que utiliza la huelga como herramienta para lograr un salario que nos permita vivir dignamente. Agradezco a los compañeros que nos permiten seguir defendiendo el Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición constitucional”, expresó Yofra.

Para la Federación, el triunfo de la Lista Azul es un mandato claro para seguir peleando por:

La vigencia del artículo 14 bis de la Constitución y el 116 de la LCT.

El pase a planta permanente de todos los trabajadores contratistas.

El funcionamiento de los Comités Mixtos de Salud y Seguridad Laboral.

Un puntal en el Frente de Sindicatos Unidos

La reelección de Yofra se produce en un contexto de máxima tensión nacional. La Federación Aceitera es una de las columnas vertebrales del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), el espacio que nuclea a más de 120 organizaciones de la CGT y las CTA en el rechazo frontal a la reforma laboral.

En las últimas semanas, los aceiteros han sido protagonistas de huelgas nacionales y movilizaciones en Rosario, Córdoba y Buenos Aires cada vez que el Senado intentó avanzar con lo que califican como una “reforma regresiva que atrasa más de cien años”. Con este resultado, la conducción aceitera llega fortalecida para profundizar el plan de lucha contra el ajuste y la pérdida de derechos conquistados.