La noticia de que el Puente Rosario-Victoria dejará de tener cobro manual para pasar a un sistema 100% electrónico cayó como una bomba en el sector vial. Pero lo que para el usuario se vende como "agilidad", para los trabajadores es el capítulo final de un mal sueño. En diálogo con Informe Sindical, el Secretario General de SUTRACOVI, Leandro Bond, desnudó la trama de un conflicto que combina quiebras sospechosas, falta de indemnizaciones y un Estado que mira para otro lado.

Estafa y quiebra: "Se fueron sin nada"

El primer eslabón de esta crisis es la salida de la empresa CRUSA, que manejó la concesión hasta abril de 2025. Según detalló Bond, la firma dejó a cerca de 500 familias en la calle, de las cuales unas 70 pertenecían específicamente a la conexión Rosario-Victoria. "La empresa presentó quiebra y estamos en conflictos legales; hay compañeros con más de 15 años de servicio que se fueron sin un peso de indemnización", denunció el dirigente.

El nuevo "Pool" y la eliminación de cabinas

Hoy, la concesión está en manos de Corredor de Alto Paraná, un consorcio formado por constructoras locales y entrerrianas (Obring, Edeca, Rovial, Pietroboni y Pitón). Tras una reunión con los nuevos titulares, Bond confirmó lo que el gremio temía: no habrá cobro manual.

“El titular de la empresa me dijo que ellos no van a hacer el cobro manual porque hablaron con el Estado y no se los pedían”, reveló Bond. El plan es pasar directamente al Telepase, luego al QR y finalmente al sistema de "Free Flow" (arcos de lectura de patentes).

"Teoría de la libertad" para ajustar

Uno de los puntos más graves denunciados por SUTRACOVI es la eliminación de la cláusula de transferencia de contrato, una garantía que desde 1991 aseguraba que la nueva empresa debía absorber al personal de la anterior.

“Vialidad Nacional nos dice que el Gobierno actual no avala esa cláusula porque, en su 'teoría de la libertad', no quiere meterse en relaciones entre privados”, fustigó Bond. Esta decisión deja la puerta abierta para que las empresas contraten personal desde cero, ignorando la antigüedad y los derechos de los trabajadores que ya estaban en sus puestos.

Exigencia de reconversión, no de despidos

Desde el sindicato aclaran que no se oponen a la tecnología, pero exigen que se respete a la gente. Bond reclama que las cajeras y cajeros sean reubicados en áreas clave:

-Centros de monitoreo para controlar el flujo y la seguridad.

-Móviles de asistencia al usuario.

-Atención al cliente y preventa de Telepase.

"Las empresas quieren hacer un proceso rápido que no va a dar respuestas favorables ni para los trabajadores ni para los usuarios", advirtió el líder de SUTRACOVI. El gremio se mantiene en alerta máxima mientras el modelo de privatizaciones avanza sobre otras rutas nacionales de Santa Fe, Chaco y Corrientes.