El mapa sindical de Rosario suma una voz de peso en la resistencia contra los cambios en la legislación laboral. El STIA Rosario calificó la reforma como un "grave retroceso" que, bajo la máscara de una supuesta modernización, busca desmantelar las protecciones básicas de quienes viven de su salario.

Una reforma contra la Constitución

Para la conducción de la Alimentación, el contenido de la ley es "claramente inconstitucional". Según el comunicado del gremio, la reforma avanza sobre derechos consagrados no solo en nuestra Carta Magna, sino también en tratados internacionales.

“No se trata de una modernización, sino de una transferencia de riesgos hacia quienes viven de su salario. La iniciativa debilita la negociación colectiva, flexibiliza condiciones de trabajo y atenta contra la estabilidad de miles de trabajadores”, disparó Miguel Vivas.

La industria alimenticia en alerta roja

El diagnóstico de Vivas sobre el estado actual de las fábricas es sombrío. El sector, que es termómetro directo del poder adquisitivo de la población, muestra signos de agotamiento estructural:

-Caída del consumo: La pérdida de poder de compra de los salarios paraliza las líneas de producción.

-Inestabilidad laboral: Crecen las suspensiones y la presión sobre los puestos de trabajo permanentes.

-Precarización: El gremio advierte que flexibilizar condiciones en este contexto "solo agravará la situación social y productiva".

La salida es el mercado interno

Desde el STIA Rosario remarcaron que el ajuste sobre los trabajadores nunca será la solución a una crisis de producción. Por el contrario, instaron al Gobierno Nacional a implementar políticas que fortalezcan el mercado interno y protejan el empleo.

No aceptaremos retrocesos en conquistas históricas que forman parte del entramado social de nuestro país”, ratificó el gremio, confirmando que se mantendrán en estado de alerta y movilización en defensa de la negociación colectiva, herramienta que consideran bajo ataque directo por la nueva normativa.