En el marco de la jornada nacional de lucha, trabajadores y trabajadoras nucleados en ATE Rosario realizaron un paro y movilización contra la reforma laboral que se tratará en diciembre, por condiciones laborales dignas y en defensa del Estado como garante de derechos. La protesta tuvo distintos puntos de partida y tuvo su epicentro en el PAMI I, desde donde todos los sectores confluyeron para marchar hacia la Secretaría de Trabajo en Sarmiento y Rioja, donde entregaron un petitorio.

Con una clara convicción en defensa del Estado y de los derechos laborales, las y los estatales realizaron una medida de fuerza contundente que se hizo sentir tanto en los lugares de trabajo como en las calles.

Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario, expresó: “Quieren un Estado débil, con trabajadoras y trabajadores calificados pero pobres, que decidan irse ante tanto maltrato. El asunto es que no hay dónde ir, porque ya se destruyeron 14.000 puestos formales en el sector privado en la provincia”.

El contexto de crisis económica se profundiza mientras que las y los estatales reciben propuestas salariales consideradas insuficientes y escalonadas en cuotas. Al respecto, Almirón señaló: “Nacionales, provinciales y municipales salimos a las calles a protestar por salarios de miseria. Los aumentos porcentuales no sirven cuando cada estatal perdió ocho millones de pesos en estos dos años”.

Movilización multisectorial

Las y los asistentes escolares se concentraron junto a otros sectores en distintos puntos como las Cuatro Plazas y Plaza Alberdi. Entre ellos, trabajadores de la Escuela Nº 392 que volantearon para exigir condiciones dignas de trabajo y estudio.

Por su parte, trabajadores del PAMI, sector que viene luchando contra la precarización laboral desde hace años, realizaron una caravana que unió los dos policlínicos con un gran despliegue desde el norte hasta el centro de la ciudad.

Melina Gutiérrez, recientemente electa secretaria general de la Junta Interna de PAMI Rosario, explicó: “Los ejes principales que nos convocan son el pase a planta permanente de todos los trabajadores precarizados en ambos policlínicos de Rosario. Nuestros contratos —más de 300— vencen el 31 de diciembre. Tuvimos una paritaria del 4,2% anual, cuyo impacto es muy bajo, considerando que un compañero de servicio general, mucamo o camillero tiene un salario de 700.000 pesos”.

En Rosario, miles de afiliados del PAMI son atendidos por personal precarizado, sin derechos laborales como vacaciones, aguinaldo o ART. “Al PAMI lo sostenemos los contratados y prestadores”, sentenció Gutiérrez.

Amplio respaldo sindical y social

Las y los estatales fueron acompañados por docentes de la Universidad Nacional de Rosario, nucleados en COAD, que se sumaron a la jornada en reclamo de apertura de paritarias y en rechazo a la reforma laboral.

También participaron las y los jubilados del Frente de Jubilados en Lucha, quienes se hicieron presentes en el acto en el Anexo PAMI y luego marcharon hacia la Secretaría de Trabajo de la Nación.

La movilización concluyó con un acto frente a las oficinas de Trabajo, donde confluyeron trabajadores municipales, provinciales, nacionales, docentes, jubilados y distintos sectores gremiales.

Cerrando la jornada, Almirón sostuvo: “Lo que nos va a sacar de la miseria es un sistema productivo nacional y soberano, con educación, salud, ciencia y técnica pública de calidad, con trabajo en los territorios y con trabajadores dignificados que puedan pensar en un presente y un futuro digno para ellos y sus hijos”.