Frigorífico Euro: la protesta escala con corte de calles por parte de los 160 trabajadores afectados
La paralización por falta de pago en la planta de Villa Gobernador Gálvez se agrava: los operarios combinaron la toma de la planta con una protesta vial para presionar a la empresa y mostrar la gravedad de la situación.
El conflicto laboral en el Frigorífico Euro, situado en Villa Gobernador Gálvez, sur de Rosario, alcanzó una nueva etapa de tensión. Los aproximadamente 160 trabajadores, que reclaman el pago de salarios adeudados y la reincorporación de despedidos, intensificaron las acciones con un corte de calles y acampe frente a la planta, mientras mantienen la paralización de actividades.
Marcha y bloqueo como herramientas de presión
La medida adoptada busca visibilizar la situación crítica que atraviesa la empresa. Según fuentes gremiales, los trabajadores bloquearon el acceso vial a la planta durante buena parte de la jornada, limitaron la circulación y transmitieron un mensaje claro: están dispuestos a sostener la lucha hasta que se haga efectivo el cumplimiento de los compromisos.
El reclamo de los operarios no se reduce al pago de haberes correspondientes a octubre plazo que había sido acordado con la empresa en audiencia ministerial y luego incumplido, sino que además pone en tela de juicio la continuidad laboral en una fábrica que viene experimentando una drástica reducción de personal. Este escenario agrava la incertidumbre entre los trabajadores y sus familias.
Mediación agotada y empresa cuestionada
Las instancias de conciliación obligatoria dictadas por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Santa Fe no lograron avances concretos y el interlocutor interno de Recursos Humanos fue removido, según fuentes oficiales. Esta combinación generó un clima de ruptura en el diálogo y elevó la conflictividad dentro de la planta.
Un conflicto que excede lo local
El caso del Frigorífico Euro se convierte en una radiografía de los conflictos industriales contemporáneos: la conjunción de recesión, caída del consumo interno, importaciones y vaciamiento productivo —fenómenos que los gremios vinculan al modelo económico actual— se traduce en empleos precarizados, salarios atrasados y conflicto abierto.
Los trabajadores insisten que su lucha no es solo por ellos, sino también por defender la fuente de trabajo y la planta que da sustento en la región. Mientras la protesta se mantiene activa, la medida de bloqueo vial simboliza el descontento acumulado: no es solo una exigencia salarial, es una advertencia ante la pérdida de empleo y la degradación de las condiciones laborales. El desarrollo de la situación dependerá del accionar de la empresa y del Estado. En tanto, los operarios mantienen el acampe y el corte como señal de que la paciencia se agotó.