Entre los puntos más controversiales, la magistrada declaró inválidas las notificaciones electrónicas realizadas vía WhatsApp y Hotmail, utilizadas para impedir la oficialización de la lista disidente.
Además, la jueza ordenó que un oficial de justicia ingrese a la sede sindical en Rosario para secuestrar los padrones, con el fin de garantizar el acceso a la información y evitar nuevas maniobras dilatorias. De este modo, el proceso electoral queda suspendido hasta tanto se aseguren condiciones de igualdad entre las listas.
El fallo representa un fuerte llamado de atención a la Junta Electoral del sindicato, que había desconocido medidas cautelares previas que ordenaban permitir la participación de la oposición. Con la resolución, se ratifica el derecho de la lista Celeste y Blanca a competir en los comicios.
El caso de Camioneros Santa Fe no solo afecta a la provincia: es un distrito estratégico para el transporte y la logística, y el desenlace de estas elecciones será observado por el conjunto del movimiento obrero. La suspensión de los comicios retrasa la renovación de autoridades y abre un debate más amplio sobre transparencia, participación y reglas de juego en las internas gremiales argentinas.