La situación de Lácteos Verónica sigue siendo crítica en el comienzo de 2026, con plantas prácticamente paralizadas, producción propia inexistente y salarios que continúan sin pagarse en tiempo y forma. El conflicto afecta a las plantas que la empresa posee en Lehmann, Suardi y Clason, donde los trabajadores sostienen medidas de fuerza ante los reiterados incumplimientos.

Actualmente, la única actividad que se mantiene de manera parcial es en la planta de Lehmann, donde se realiza el secado de leche para terceros bajo contratos de fasón. En el resto de las instalaciones no hay producción, lo que profundiza la incertidumbre sobre el futuro laboral de más de 700 trabajadores.

El conflicto salarial se agravó en las últimas semanas debido a pagos fragmentados y montos muy inferiores a los comprometidos. Según denunciaron desde las seccionales de ATILRA, la empresa acumula varias semanas de deuda y no cumple con el esquema de pagos acordado, lo que motivó la continuidad del quite de crédito laboral.

Desde el gremio explican que la empresa no cuenta con leche propia y que su funcionamiento depende de acuerdos con terceros, que tampoco se vienen cumpliendo. En ese contexto, la posibilidad de una venta de la compañía aparece como una de las pocas alternativas para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo.

Mientras tanto, continúa el seguimiento del conflicto en el ámbito del Ministerio de Trabajo de Santa Fe, aunque hasta el momento no se lograron avances concretos. La situación se mantiene abierta y con un escenario de alta incertidumbre para los trabajadores de una de las firmas históricas de la industria láctea.