Masiva marcha en Rosario por la salud: Gremios advierten que el ajuste en salud cuesta vidas
Una multitud marchó desde Plaza 25 de Mayo hasta las puertas del PAMI I. Jerónimo Ainsuaín denunció un hachazo presupuestario de $63.000 millones de la Nación y alertó que la falta de cobertura disparó un 200% las internaciones críticas. Lorena Almirón (ATE) exigió salarios dignos e infraestructura ante el colapso de los efectores públicos.
Una multitudinaria movilización recorrió este miércoles el centro de Rosario en el marco de la Marcha Nacional de Salud. Columnas de sindicatos del sector, colegios profesionales, facultades y asociaciones de pacientes concentraron al mediodía en la Plaza 25 de Mayo para marchar hacia el Nodo Salud y culminar con un masivo acto frente al anexo del policlínico PAMI I, en calle Sarmiento al 450. La jornada unificó el reclamo contra el desmantelamiento de programas sanitarios federales, los salarios de miseria y el colapso de la atención médica general.
La radiografía del ajuste: Cifras que alarman
El referente de los profesionales de la salud, Jerónimo Ainsuaín, le puso números a la crisis y denunció que el Gobierno nacional profundizó de manera deliberada el desfinanciamiento del área. “El recorte de Nación ha sido de 63.000 millones de pesos para este año. El año pasado ya habían ejecutado un 40% menos de presupuesto que en 2023, y el anteaño un 12% menos. Año a año se va desfinanciando la salud”, detalló con crudeza.
Para Ainsuaín, este vaciamiento presupuestario ya se traduce de forma directa en un deterioro de la expectativa de vida de la población: “En el 2024 recortaron los medicamentos de PAMI y un año después tuviste un aumento del 200% en la tasa de internación por descompensación de diabetes”, alertó.
El dirigente advirtió que el sistema de salud en la Argentina ya está "resquebrajado y roto", y exigió medidas urgentes de amortiguación: “Hay que dar marcha atrás con el cierre del programa Remediar y con el desfinanciamiento de las inmunizaciones para volver a tener, epidemiológicamente, al menos al 80% de la población vacunada”.
El desfinanciamiento no solo golpea a los hospitales, sino que destruye la cadena de prestaciones de las obras sociales y prepagas, provocando un efecto de pinza sobre el sector estatal. “Cualquier persona reniega todos los meses para que una obra social le autorice un estudio, una cirugía o un tratamiento de alto costo. Toda esa gente que se queda sin atención termina siendo absorbida por el sistema público de salud”, explicó Ainsuaín.
Sin embargo, el último refugio sanitario de la comunidad también se encuentra al límite de sus capacidades. “El sistema público absorbe todo el impacto de la crisis pero está como está, con la dificultad de tener profesionales mal pagos y con personal que no llega a fin de mes con el sueldo que se ofrece”, sentenció el referente, remarcando que la respuesta del Gobierno ante el reclamo fue “profundizar más el ajuste y hacer que la salud sea solo un bien para quien lo pueda pagar”.
Salarios por el piso e infraestructura en problemas
La jornada de lucha contó con una fuerte presencia de ATE Rosario. Su secretaria general, Lorena Almirón, sumó la perspectiva del sector estatal y denunció la falta de respuestas oficiales ante el vaciamiento de los planes de contingencia.
“Esta es una Jornada Nacional en defensa del derecho a la salud y al trabajo, por salarios dignos. Exigimos condiciones dignas de trabajo y la inmediata puesta en marcha de planes sanitarios que han sido anulados o totalmente desfinanciados”, disparó la dirigente gremial.
Almirón puso el foco en las dificultades que atraviesan los efectores de la provincia de Santa Fe para contener la demanda social en un contexto inflacionario: “Los sueldos están por el piso y se necesita más personal e infraestructura para responder a una demanda creciente del sistema público de salud”, concluyó.