PAMI cumplió 55 años en un clima de tensión: ATE Rosario denunció vaciamiento, desvío de recursos y despidos
En el aniversario del PAMI, ATE Rosario realizó una asamblea para denunciar el traslado de 10.000 cápitas al sector privado y la precariedad de 700 trabajadores. "Es una política de crueldad", sentenció la despedida delegada Melina Gutiérrez, cuya reincorporación es el eje central del plan de lucha.
En el marco del 55° aniversario de la obra social de los jubilados, trabajadores nucleados en ATE Rosario llevaron adelante una jornada de protesta y visibilización frente a las dependencias locales. La actividad no fue de festejo, sino de denuncia: el gremio alertó sobre un proceso de "vaciamiento sistemático", el desvío de cápitas al sector privado y exigió la reincorporación inmediata de Melina Gutiérrez, secretaria general de la Junta Interna, despedida tras denunciar irregularidades en el organismo.
La protesta contó con un fuerte respaldo de organizaciones de jubilados, quienes relataron las penurias que enfrentan diariamente:
El vaciamiento de los policlínicos propios
Durante la asamblea, los referentes gremiales denunciaron que, bajo la actual gestión, aproximadamente diez mil cápitas han sido transferidas al sector privado. Esta maniobra, según ATE, desfinancia y vacía de contenido a los policlínicos propios de Rosario, una política que ya derivó en el cierre de sedes en otras localidades como Hurlingham.
"Venimos a visibilizar una política de crueldad. Se siguen desviando recursos mientras nuestros policlínicos pierden capacidad operativa", expresó Melina Gutiérrez, quien recordó que su despido, ocurrido en marzo tras nueve años de antigüedad, fue "ilegal, arbitrario y discriminatorio" por su rol como referente gremial.
Precarización laboral: El motor del organismo
Un dato alarmante que surgió de la jornada es el alto índice de precarización en la planta del PAMI Rosario. Según detalló Gutiérrez, la estructura se sostiene con cerca de 300 trabajadores contratados y otros 400 monotributistas bajo la figura de locación de servicios, lo que genera una inestabilidad constante en la atención.
Por su parte, Lorena Almirón, secretaria general de ATE y CTA Autónoma Rosario, cargó contra las autoridades: "Los funcionarios no dan respuestas. Se escondieron o se fueron de vacaciones ante el despido de Melina y frente a los reclamos de los jubilados. Las prestaciones hoy no son de calidad ni universales; lo que ocurre con los medicamentos y las prótesis es realmente terrible".
El grito de los jubilados
La protesta contó con un fuerte respaldo de organizaciones de jubilados, quienes relataron las penurias que enfrentan diariamente:
-Demoras críticas: Esperas de hasta dos meses para un turno y otros dos para iniciar tratamientos.
-Brecha digital: Denunciaron que el desvío de trámites a plataformas virtuales excluye a los adultos mayores que no dominan la tecnología.
-Desfinanciamiento: "Nos están matando", fue una de las frases más repetidas durante la manifestación.
Un modelo en crisis y la falta de respuestas oficiales
Más allá de la conmemoración por las más de cinco décadas de existencia del organismo, el escenario descrito por los trabajadores es el de una institución sumida en una crisis estructural. Según advirtieron desde el gremio, el ajuste presupuestario no solo se traduce en el deterioro de las prestaciones para los beneficiarios, sino en un intento deliberado de privatización de servicios esenciales que históricamente brindó el Estado.
La secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, fue tajante al señalar la responsabilidad de la gestión local en el conflicto: “Los funcionarios se escondieron y no dieron ninguna respuesta ante el despido de Melina ni frente a cada uno de los reclamos de los jubilados”, disparó la dirigente, quien además puso el foco en el drama que viven los afiliados por la falta de insumos básicos: “Las prestaciones deberían ser de calidad y universales, y eso no está pasando. El tema de los medicamentos y las prótesis es realmente terrible”.
El cierre de la jornada de protesta dejó una advertencia clara: el plan de lucha continuará hasta que se logre la reincorporación de la delegada Gutiérrez y se garantice el pase a planta permanente de los más de 700 trabajadores que hoy sostienen el funcionamiento de los policlínicos rosarinos bajo condiciones de extrema precariedad. Para ATE, la defensa del PAMI es, en última instancia, la defensa del derecho a una vejez digna frente a lo que consideran un modelo de gestión basado en la indiferencia.