El conflicto salarial docente en Santa Fe se profundizó en las últimas horas tras las categóricas declaraciones de la conducción de los docentes particulares de la provincia. El secretario general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) Rosario, Martín Lucero, denunció que el gobierno de Maximiliano Pullaro está ejecutando un «plan de ajuste» sobre los salarios del sector educativo, que ya acumula una pérdida de poder adquisitivo cercana al 4% en lo que va del año. En declaraciones realizadas esta semana, Lucero fue contundente al analizar la política de ingresos públicos de la Casa Gris: «La pérdida salarial no es un error de cálculo, es una decisión política cuyos costos recaen, una vez más, sobre quienes sostienen diariamente la educación pública y los servicios esenciales del Estado». El dirigente gremial precisó que, ante una propuesta salarial acumulada del 12,6%, el Gobierno provincial ya quedó más de cuatro puntos por debajo de la inflación en apenas cinco meses.

La denuncia de SADOP se suma a un clima de tensión que viene escalando desde principios de año en toda la comunidad educativa santafesina. En febrero, tanto el gremio de docentes privados como el estatal (AMSAFÉ) rechazaron la oferta salarial del Ejecutivo provincial, que contemplaba un incremento del 12,5% para el primer semestre distribuido en cuotas mensuales, con pisos garantizados de $75.000 en enero y $170.000 desde febrero. En aquel momento, desde AMSAFÉ calificaron la propuesta como «insuficiente», argumentando que no recuperaba la pérdida salarial acumulada desde diciembre de 2023, que estimaban en un 33%. También criticaron con dureza la exclusión de los jubilados de los aumentos garantizados y la persistencia del presentismo como parte del salario.

Por su parte, los docentes de SADOP Rosario votaron en contra de la oferta con un 72,7% de los afiliados, dejando en claro el amplio descontento del sector de los colegios privados. Entre los principales reclamos históricos y coyunturales, el gremio señaló la deuda salarial no reconocida, la falta de traslado de los aumentos a los jubilados y la continuidad del presentismo, que «sigue afectando el salario de quienes se ven obligados a ausentarse por enfermedad». Frente al rechazo gremial unánime, el Gobierno de Santa Fe optó por aplicar el incremento salarial por decreto, una decisión que ya había tomado en oportunidades anteriores para obturar el debate en paritarias. El ministro de Educación, José Goity, defendió la medida oficial asegurando que con la propuesta «ningún maestro de grado con 25 horas semanales sin antigüedad va a ganar menos de $1.300.000».

Sin embargo, los gremios docentes mantienen firmemente su postura de lucha y resistencia. En el caso de SADOP, las asambleas de febrero incluyeron mociones de rechazo con diferentes modalidades de paro, incluyendo una huelga de 24 horas para el 2 de marzo, en coincidencia con el paro nacional docente convocado por la CTERA. Para Lucero, la situación actual confirma lo que el gremio advirtió desde el primer día de discusión en las mesas técnicas. «Los datos conocidos en los últimos días confirman lo que desde el comienzo advertimos. La política de aumentos salariales impuesta por decreto por el gobierno de Maximiliano Pullaro no buscaba resolver el conflicto ni proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, sino ejecutar un plan de ajuste sobre los salarios del sector público. Hoy queda más claro que nunca que la provincia hace caja con el deterioro de los salarios y las jubilaciones. Son los trabajadores y los sectores más vulnerables quienes están financiando este brutal ajuste santafesino, mientras el gobierno se niega a reconocer una realidad que ya resulta inocultable», sentenció el dirigente para cerrar el duro diagnóstico.