La negociación entre el Sindicato Único de Trabajadores de la Vigilancia Privada (SUTRAVIP), la empresa Celulosa Argentina y la prestadora de seguridad CVS volvió a fracasar, y el Ministerio de Trabajo de Santa Fe dio por cerrada la instancia administrativa sin avances. Con una deuda salarial que el gremio estima en $500.000 por trabajador, el conflicto queda ahora en manos de los vigiladores, que anticipan medidas de acción directa.

La audiencia realizada esta miércoles fue determinante. Pese a los llamados al diálogo, la autoridad laboral resolvió terminar el expediente y dejar en libertad de acción a las partes, al constatar que la patronal no presentó ninguna propuesta concreta para resolver el reclamo de actualización del Salario Mínimo Regional, vinculado al acuerdo COPA del sector agroexportador y portuario.

Un reclamo que nació como gesto y terminó en un conflicto abierto

La disputa se remonta a noviembre, tras la reactivación productiva de la planta de Celulosa en Capitán Bermúdez. En ese contexto, SUTRAVIP había accedido a postergar la actualización zonal como gesto de acompañamiento a la compañía durante su etapa crítica. Con la planta nuevamente en funcionamiento, el gremio exige ahora que se respete lo pactado.

Sin embargo, las reuniones con Celulosa y con la empresa prestadora de seguridad no lograron destrabar el conflicto. Desde el sindicato cuestionaron la “falta de predisposición” de ambas firmas para reconocer un ajuste que consideran “legítimo, acordado y de carácter alimentario”.

De acuerdo con los cálculos técnicos del gremio, la deuda acumulada en los haberes de los vigiladores ya ronda el medio millón de pesos por trabajador, cifra que —según remarcan— refleja el perjuicio que provocó la falta de actualización en los últimos meses.

Rodríguez: “Los trabajadores no somos variable de ajuste”

A la salida de la audiencia, el secretario general de SUTRAVIP, Cristian Rodríguez, dejó en claro que la paciencia sindical llegó a su límite.
“Hemos sido más que pacientes y empáticos con la situación de las empresas; es hora de que cumplan con su palabra o que se hagan responsables si las medidas le generan pérdidas”, sostuvo.

El dirigente fue aún más contundente al responder a la postura inflexible de la patronal:
“Los trabajadores no somos un número de ajuste para maximizar ganancias. Sabemos que no es problema de dinero; evidentemente prefieren perder plata en un paro antes que darle dignidad a los compañeros”.

Se viene un plan de lucha

Con la vía administrativa agotada y sin perspectivas de acuerdo inmediato, SUTRAVIP ingresó en una nueva etapa del conflicto. En las próximas horas, el sindicato convocará a una asamblea general para definir un plan de lucha que podría incluir paros, bloqueos o medidas coordinadas en los accesos a la planta papelera.El gremio advirtió que la responsabilidad por la escalada del conflicto recae exclusivamente en la patronal, y remarcó que seguirá defendiendo “cada peso y cada derecho” de los vigiladores afectados.

Mientras tanto, la situación en Celulosa Argentina vuelve a encender alarmas en el sector industrial regional, donde se multiplican los reclamos por salarios atrasados, readecuaciones de puestos y una creciente tensión laboral que atraviesa diferentes ramas productivas.