El conflicto salarial entre los trabajadores aceiteros y las empresas del sector escaló un nuevo peldaño este martes, luego de una reunión sin avances en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Ante la falta de acuerdo, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del departamento San Lorenzo anunciaron una huelga nacional que comenzará a las 6 de la mañana de este jueves 8 de octubre, afectando la operatoria en todas las plantas y puertos aceiteros del país.

De acuerdo con lo expresado por los gremios, los representantes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO) y las principales empresas del rubro —entre ellas Cargill, Bunge, LDC, Terminal 6, Molinos, Renova y Cofco— mantuvieron sin cambios su propuesta de actualizar los salarios conforme a la inflación a mes vencido, planteo que ya había sido rechazado en el primer encuentro celebrado en septiembre.

Las entidades sindicales reiteraron su reclamo de establecer un salario mínimo de $2.344.728 para el mes de septiembre, cuando se abrió la revisión del acuerdo firmado el 9 de abril.

“Transcurridas más de dos semanas de presentado nuestro reclamo, la pretensión expresada hoy en la audiencia realizada en la Secretaría de Trabajo de la Nación por las cámaras patronales es insuficiente y provocadora”, señalaron en un comunicado conjunto.

Los sindicatos también cuestionaron la postura empresaria en el marco del reciente beneficio otorgado por el Estado nacional al sector agroexportador. “Frente a esa apropiación de renta extraordinaria, la respuesta patronal resulta vergonzosa”, afirmaron, en referencia a los 1.540 millones de dólares que las compañías habrían obtenido por la reducción de las retenciones a las exportaciones.

En el mismo sentido, destacaron que “el costo laboral en las empresas aceiteras se redujo durante 2024, ubicándose entre 1,7% y 2,4%”, y advirtieron que “aún si aceptaran el aumento que pretendemos, el impacto sobre ese costo sería nulo”.

Finalmente, las organizaciones sindicales remarcaron que “las y los trabajadores aceiteros no estamos dispuestos a acompañar la política salarial que pretende condenarnos a la pobreza, favoreciendo sólo a los grandes grupos económicos”.