En el marco del Día Mundial de la Salud, la CGT difundió un comunicado en el que expresó su preocupación por el rumbo de las políticas sanitarias y advirtió sobre los riesgos de un modelo que reduzca la intervención del Estado.
Desde la central sindical señalaron que “la salud no puede quedar librada al mercado ni al ajuste”, y cuestionaron particularmente las decisiones que implican un repliegue del Estado nacional en ámbitos de cooperación internacional.
En ese sentido, remarcaron que este tipo de medidas no son meramente administrativas, sino que representan “una definición política” que debilita la capacidad de planificación, prevención e investigación en materia sanitaria.
Según indicaron, la salida o menor participación en estos espacios implica menos acceso a información científica, menor capacidad de anticipar riesgos y menos herramientas para garantizar el acceso a la salud, especialmente para los sectores trabajadores.
La CGT vinculó esta situación con un escenario más amplio de ajuste, en el que —según advirtieron— se deterioran las condiciones de vida y se limita el alcance de las políticas públicas.
“Defender la salud es defender un modelo de país con Estado, con derechos y con políticas públicas”, expresaron, al tiempo que subrayaron la relación directa entre salud y trabajo digno.
Finalmente, desde la central obrera llamaron a una defensa colectiva del sistema sanitario, al considerar que “sin decisión política, lo que avanza es el abandono”, y remarcaron que el acceso a la salud debe ser garantizado como un derecho y no como un bien de mercado.