Lo que durante años fue una agonía lenta se precipitó esta semana. Tras el pedido de la propia cooperativa, el juez Marcelo Gelcich, a cargo del Juzgado de la 4ta. Nominación de Rafaela, decretó la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada. Con un pasivo que supera los 120 millones de dólares y una deuda salarial acumulada de ocho meses, la histórica láctea entra ahora en un proceso de liquidación, aunque con una luz de esperanza para sus trabajadores.
?Los números del colapso
?El fallo judicial fue lapidario al describir una "frustración anticipada" del concurso preventivo que se había iniciado en 2025. La empresa no solo no pudo cumplir con sus acreedores, sino que su deuda post-concursal crecía a un ritmo de 3.000 millones de pesos mensuales.
?Al momento de la sentencia, SanCor acumulaba:
?$12.788 millones en salarios adeudados (desde mayo de 2025 a enero de 2026).
?$6.349 millones en deudas impositivas y previsionales.
?$13.313 millones en deudas comerciales con proveedores.
?Hector Ponce: "No es un final, sino un nuevo comienzo"
?Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), la reacción no fue de sorpresa sino de una cautelosa expectativa. El secretario general del gremio, Héctor "Etín" Ponce, fue tajante al deslindar de responsabilidad a los trabajadores y al sindicato por el quebranto.
?"La quiebra de SanCor no es un final, sino un nuevo comienzo. Demuestra que la cooperativa se venía sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores, a quienes les deben ocho meses de sueldo y aguinaldos", sentenció Ponce.
?El líder de Atilra subrayó que el gremio ya mantiene conversaciones con "actores de la actividad" interesados en las unidades productivas. "Tenemos la capacidad y formación para saber cómo gestionar una láctea. Buscamos rescatar la marca y garantizar la continuidad de la fuente de trabajo sobre la base del capital humano", agregó, dejando abierta la puerta a un esquema de autogestión o asociación con nuevos inversores.
?Continuidad con venta de activos
?A pesar de la quiebra, la Justicia ordenó la continuidad de la operación de manera administrada por la Sindicatura. El plan es evitar que las plantas se detengan por completo para no perder el valor de los activos mientras se avanza en un proceso de licitación para la venta de las unidades productivas, ya sea en conjunto o por separado.
?Actualmente, SanCor cuenta con menos de 1.000 empleados (llegó a tener 4.000) y procesa menos de 500.000 litros diarios, una sombra de los 4 millones que supo manejar en su época de esplendor.