La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su “más enérgico repudio” a la decisión del Gobierno nacional de restringir el ingreso de periodistas acreditados y cerrar la sala de prensa en Casa Rosada, al considerar que se trata de una medida que atenta contra la libertad de expresión y el derecho a la información.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la central obrera advirtió que la limitación al acceso de trabajadores de prensa a la sede del Poder Ejecutivo constituye “un ataque directo” a la posibilidad de la sociedad de conocer y controlar los actos de gobierno.
En ese sentido, la CGT calificó la situación como de “extrema gravedad institucional” y sostuvo que este tipo de prácticas representan un retroceso en materia democrática. Además, expresó su solidaridad con periodistas y trabajadores de la comunicación afectados por la medida.
El pronunciamiento también alertó sobre el impacto de decisiones que, según indicaron, tienden a restringir derechos fundamentales y a “silenciar voces críticas”, en un contexto donde —remarcaron— el pluralismo informativo resulta clave para el funcionamiento del sistema democrático.