En una decisión que profundiza la crisis salarial del sector, el Gobierno Nacional oficializó los nuevos incrementos para las trabajadoras de casas particulares con porcentajes que, una vez más, quedan rezagados frente a la evolución de los precios. La medida consolida una pérdida real del poder adquisitivo para miles de mujeres tras la falta de acuerdo en la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP).
Los números de la paritaria 2026
El nuevo esquema salarial establece una suba total del 6,5% distribuida en cuatro tramos acumulativos entre abril y julio de este año. Los aumentos se aplicarán de la siguiente manera:
Abril: 1,8%
Mayo: 1,6%
Junio: 1,5%
Julio: 1,4%
Estos incrementos se calculan de forma progresiva sobre el salario del mes anterior. Asimismo, se dispuso la incorporación al sueldo básico de la suma no remunerativa correspondiente a marzo, la cual se integrará en dos partes: un 50% en abril y el 50% restante recién en julio.
Sin acuerdo y con imposición oficial
Para los gremios del sector, este esquema es "insuficiente y discrecional", ya que los montos fijados apenas rozan la canasta básica de alimentos, dejando a la mayoría de las trabajadoras bajo la línea de la indigencia o la pobreza. "Es una política de empobrecimiento planificado", denunciaron desde los sectores sindicales, advirtiendo que el desfasaje con la realidad de las góndolas es insostenible.
Ante la negativa de los empleadores de convalidar cifras que acompañen la inflación y la postura del Gobierno de "pisar" los salarios, la resolución terminó saliendo por imposición. Desde la CGT y los gremios específicos del área advierten que esta situación fomenta la precarización, empujando a las trabajadoras a la informalidad total para poder subsistir.
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