La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento San Lorenzo iniciaron este miércoles una huelga nacional en rechazo a la oferta salarial presentada por las cámaras empresarias del sector, que contemplaba un aumento del 0% para mayo y actualizaciones posteriores atadas únicamente al índice de inflación del Indec.
La medida de fuerza fue resuelta tras una reunión conjunta entre delegados y dirigentes sindicales, quienes calificaron la propuesta patronal como “vergonzosa” y “provocadora”, en un contexto donde el complejo agroexportador atraviesa uno de los períodos de mayor rentabilidad de los últimos años.
Sin embargo, pocas horas después del inicio del paro, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria por el término de 15 días, encuadrando el conflicto bajo la Ley 14.786 e intimando tanto a los sindicatos como a las empresas a retrotraer la situación al estado previo al conflicto.
La disposición oficial alcanza a las firmas representadas por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), la Cámara Argentina de Biocombustibles y la Cámara Industrial de Aceites Vegetales de Córdoba, además de empresas como Cargill, Bunge, LDC, Molinos Agro, Renova, COFCO International y Vicentin.
En el comunicado que anunció la huelga, la Federación aceitera sostuvo que las patronales desconocieron el acuerdo paritario firmado el año pasado, que establecía una revisión salarial entre fines de abril y comienzos de mayo para analizar el impacto de las variables económicas sobre los salarios.
Según denunciaron las organizaciones sindicales, las empresas ofrecieron “ni un peso” de aumento para mayo pese a haber obtenido ganancias extraordinarias a partir de la reducción de derechos de exportación dispuesta por el Gobierno nacional.
“Las patronales, que obtuvieron una ganancia adicional de 3.740 millones de dólares con la enorme reducción de los derechos de exportación, ofrecieron un aumento salarial de 0% para mayo”, señalaron desde la Federación.
Además, los gremios rechazaron la intención empresaria de abandonar el criterio histórico de negociación basado en el Salario Mínimo Vital y Móvil y reemplazarlo por ajustes limitados al índice inflacionario del Indec.
“El índice de inflación no representa los gastos reales de una familia trabajadora. Lo que proponen es una trampa”, remarcaron.
En ese marco, la Federación aceitera aseguró que el reclamo apunta a garantizar un salario inicial de 2.802.754 pesos, monto que —según explicaron— surge de aplicar el criterio constitucional del Salario Mínimo Vital y Móvil contemplado en la Ley de Contrato de Trabajo.
Los sindicatos también destacaron que durante 2025 la actividad registró récords de procesamiento de soja y girasol sin incorporación de personal, incrementando los niveles de productividad por trabajador.
Tras dictarse la conciliación obligatoria, el Gobierno intimó a las organizaciones sindicales a levantar las medidas de fuerza y prestar tareas normalmente, mientras que ordenó a las empresas abstenerse de tomar represalias contra los trabajadores involucrados en el conflicto.
Asimismo, el Ministerio convocó a una audiencia virtual entre las partes para el próximo viernes 29 de mayo a las 11 horas, con el objetivo de retomar la negociación salarial y destrabar el conflicto.
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