La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Rosario (COAD) ratificó la profundización de su plan de lucha tras el cierre de un masivo plebiscito que definió la hoja de ruta del sector frente al conflicto presupuestario que mantiene en jaque a la educación superior. Mediante una votación en la que participaron un Total de votantes: 2.139, el cuerpo de profesores de la UNR aprobó de forma contundente coordinar acciones de fuerza directa por fuera de las estructuras nacionales tradicionales cuando estas no impulsen la resistencia frente al ajuste. Ante la consulta sobre si estaban de acuerdo con que las medidas de fuerza (paros) sean coordinadas junto a otras asociaciones de base del país en aquellos casos en que CONADU no impulse acciones de lucha, el escrutinio arrojó un rotundo Sí: 83,1 % (1.778), frente a un No: 15 % (320) y Abstención: 1,9 % (41).
Con el respaldo indiscutible de este resultado, el sindicato local confirmó que del 16 al 19 de junio se llevará a cabo un PARO DOCENTE de cuatro jornadas consecutivas, paralizando las actividades académicas y de investigación en todas las facultades y escuelas medias dependientes de la UNR. La posición ampliamente mayoritaria determina que los docentes de la UNR "sostendremos el paro de la semana que viene", una medida que se ejecutará en absoluta sintonía y de forma mancomunada junto a los 28 sindicatos de base de la Federación CONADU Histórica y otras asociaciones de base del país que rechazan el congelamiento de fondos ejecutado por la Casa Rosada.
Desde la conducción de COAD apuntaron con duros datos económicos contra la legalidad de las decisiones del Poder Ejecutivo nacional, recordando el prolongado período de estrangulamiento presupuestario que padece el sector. La Ley de Financiamiento Universitario, "que el Gobierno de Milei incumple de forma ilegal desde hace 234 días, establece la obligación de elevar los salarios docentes para que equiparen el poder adquisitivo que tenían en diciembre de 2023", indicaron desde el gremio rosarino. En el mismo sentido, los representantes gremiales desnudaron la insuficiencia de los últimos acuerdos firmados por otras conducciones nacionales y detallaron en su parte oficial: "Si el Gobierno cumpliera la Ley, el aumento debería ser del 53,8%. Lo firmado por CONADU y otras federaciones es del 21,33% ahora + un 3% in octubre: menos de la mitad de lo que nos corresponde".
La mayor señal de alarma que encendió la docencia universitaria radica en la pérdida real de poder de compra y en la alarmante degradación del salario inicializado de la actividad. Las bases explicaron que la garantía salarial, que con el acta acuerdo firmada queda en $1.497.941,97 brutos mensuales para el/la docente de dedicación exclusiva, significa un sueldo neto (de bolsillo) que "queda por debajo de la línea de la pobreza según los datos del INDEC. Esto implica que, a pesar del aumento, una gran parte de la docencia continuará cobrando salarios de pobreza", puntualizaron con extrema preocupación.
Ante esta alarmante parálisis de las mesas de negociación y el ahogo financiero, la dirigencia de COAD consideró fundamental la intervención de otros poderes del Estado para frenar el avasallamiento institucional. En esta situación, "es más urgente que nunca que la Corte Suprema de Justicia se expida sobre la Lay de Financiamiento Universitario. El Gobierno de Milei no tiene derecho a destruir la universidad pública, y no tiene potestades para gobernar de forma autoritaria desconociendo lo aprobado más de una vez por el Congreso y dos fallos judiciales que lo intiman a cumplir la Ley", manifestaron desde la entidad de cara al inicio de la huelga general de 4 días que vaciará las aulas de Rosario en reclamo de salarios dignos y por el efectivo cumplimiento de la normativa educativa nacional.
Compartir esta noticia
¡Enlace copiado al portapapeles!
Comentarios
¿Te gustaría comentar esta noticia?
Enviar comentario