En el marco de un plan de lucha que recorre los 19 departamentos de la provincia,
Amsafe instaló este jueves su "Carpa Blanca" frente a la sede de la Gobernación en Rosario. La medida, cargada de simbolismo histórico, busca visibilizar el profundo malestar docente ante el ajuste salarial, el regreso del presentismo y el incumplimiento de las promesas electorales por parte del Ejecutivo provincial.
Un recorrido por toda la provincia
El secretario general de Amsafe provincial, Rodrigo Alonso, explicó que la carpa en Rosario es una continuidad de la actividad iniciada el 20 de marzo en Reconquista, que ya pasó por Villa Ocampo y Rafaela, y que seguirá la semana próxima por San Jerónimo y 9 de Julio.
"Vamos a visitar los 19 departamentos para visibilizar el malestar que tenemos las y los docentes. Esto tiene que ver con la pérdida del poder adquisitivo, con un presentismo que nos obliga a ir a trabajar enfermos y con un Gobierno que cierra la paritaria por decreto", sentenció Alonso desde la plaza San Martín.
El "Contrato Electoral" roto
Uno de los ejes más fuertes del discurso de Alonso fue la denuncia sobre el cambio de postura del gobernador tras asumir el cargo. El dirigente recordó que hubo compromisos previos que hoy son ignorados.
"No pedimos cosas complicadas: exigimos que el Gobierno cumpla el contrato electoral. Nos dijeron que íbamos a tener cláusula gatillo, que se respetarían los derechos de activos y jubilados, y la paritaria 2023. El Gobierno mintió y hoy estamos exigiendo volver a ese contrato para recuperar derechos", enfatizó el referente de Amsafe.
Calidad vs. Cantidad: El debate sobre los días de clase
Frente a la insistencia oficial sobre el cumplimiento del calendario escolar, Alonso fue tajante al señalar que la educación no se mide solo en días, sino en condiciones: "Parece que la única discusión es la cantidad de días de clase. Pero no se aprende solo por cruzar el umbral de la escuela; se aprende si hay condiciones, si el docente no tiene pluriempleo y si puede dedicarse exclusivamente a sus alumnos con un salario digno".
Además, advirtió sobre la realidad social que golpea las aulas: "La escuela no es una cajita de cristal. La crisis económica se refleja en el hambre de los chicos que piden ir al comedor o la copa de leche. La pregunta es con qué vamos a dotar a la escuela para mejorar esos procesos".
Similitudes con los años 90
Para la conducción del gremio, el escenario actual guarda una estrecha relación con las políticas neoliberales de hace tres décadas. "Toda esta política es similar a la que pasaba en los 90. Por eso no es rara la vuelta de la Carpa Blanca. Ante políticas similares, las respuestas son similares: paro, movilización, ruidazo y carpa", concluyó Alonso, destacando que el 2 de marzo hubo un "quiebre" y que hoy la comunidad educativa acompaña el reclamo docente a pesar de las "extorsiones" oficiales.