La tormenta no impidió este lunes la instalación de una “Carpa Negra contra la Corrupción” frente a la sede de PAMI en Rosario. La medida, impulsada por ATE a nivel nacional, tuvo como eje el reclamo por la reincorporación de Melina Gutiérrez, trabajadora con nueve años de antigüedad y secretaria general de la Junta Interna local.
Desde el sindicato denunciaron que el despido se produjo el 31 de marzo “sin aviso formal ni argumentos”, y lo calificaron como un acto “antisindical y persecutorio”, teniendo en cuenta que la trabajadora cuenta con fueros gremiales.
Gutiérrez viene encabezando desde hace meses distintas medidas de fuerza en la obra social de jubilados, en reclamo por lo que el gremio define como un proceso de vaciamiento. Entre los puntos señalados, advirtieron sobre la pérdida de cápitas y el traslado de afiliados al sector privado: según indicaron, unos 10.000 usuarios dejaron de atenderse en policlínicos propios.
Durante el acto, la dirigente cuestionó el impacto de estas políticas en la atención: sostuvo que quienes fueron derivados al sistema privado enfrentan demoras para acceder a turnos y deben afrontar costos adicionales, en muchos casos incompatibles con haberes mínimos.
“Han decidido declarar la guerra y nosotros les respondemos con más lucha y organización en las calles”, expresó Gutiérrez, en un discurso marcado por el respaldo de distintos sectores sindicales y sociales.
En la misma línea, el coordinador de la Mesa Nacional de ATE PAMI, Ramón Farías, anticipó la continuidad del conflicto y sostuvo que el reclamo se mantendrá hasta lograr la reincorporación de la trabajadora.
La actividad contó con la participación de referentes de distintas organizaciones, entre ellas la CTA Autónoma Rosario, gremios del sector salud y espacios de jubilados, que expresaron su apoyo al reclamo.
“El derecho a la salud del adulto mayor está en juego. A este golpe lo vamos a responder con más organización”, concluyó Gutiérrez.