En el marco del debate que se lleva adelante en el Concejo Municipal de Rosario para desregular la tarifa del servicio de taxis,
el Sindicato de Peones de Taxis, liderado por
Horacio Yannotti, manifestó su rotundo rechazo a la iniciativa. El dirigente advirtió que el problema de fondo no es el control estatal, sino
la crisis de rentabilidad que ya mantiene a casi 1.800 licencias fuera de servicio.
El fin de la ecuación histórica
Yannotti defendió el rol regulador del municipio, señalando que históricamente la tarifa contempló los costos reales de mantener un vehículo y un chofer registrado. Sin embargo, denunció que la irrupción de aplicaciones no reguladas rompió ese equilibrio.
"El servicio siempre estuvo regulado contemplando los costos operativos. Hoy, con aplicaciones que no tienen regulación, esa ecuación se rompió", sentenció el titular del gremio. Para el sindicato, la idea de que el pasajero y el conductor pacten el precio —como plantea el proyecto legislativo— es "apuntar para abajo" y no resuelve la crisis del sector.
Un sistema en emergencia: 1.800 taxis menos
La cifra más alarmante que brindó el gremio tiene que ver con la operatividad del sistema. Según Yannotti, la falta de ingresos genuinos impide la renovación de las unidades, lo que impacta directamente en la calidad del servicio que recibe el ciudadano.
"Hoy hay casi 1.800 taxis que no están trabajando porque la actividad no es rentable. Los propietarios no pueden renovar las unidades y eso impacta directamente en el servicio", graficó el dirigente. El titular de los Peones de Taxi comparó el escenario actual con la crisis del 2000 y el auge de los remises ilegales. Según su visión, el crecimiento de las plataformas responde más a la falta de empleo formal que a una mejora en el transporte.
"Muchos encuentran en su auto una salida laboral ante la crisis, algo que debería estar en manos del sistema formal", indicó Yannotti, quien además puso en duda la sostenibilidad de aplicaciones como Uber: "Ni siquiera para ellos es rentable. Cuando tienen que arreglar el motor o cambiar cubiertas, lo poco que recaudan lo terminan devolviendo al auto".
La postura del gremio ante el Concejo
Desde el sindicato exigen que los ediles analicen los costos reales de la actividad antes de avanzar con medidas que puedan profundizar la precarización. Para los taxistas, la solución no pasa por liberar el precio al mercado, sino por fortalecer el sistema legal frente a la competencia desleal y garantizar que el taxi siga siendo una salida laboral digna y un servicio público confiable.