En el marco del paro general de 24 horas que se cumple este jueves 19 de febrero en rechazo al proyecto de reforma laboral, la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) brindó una conferencia de prensa para evaluar el alcance de la medida y enviar un mensaje directo al Congreso.

Desde la histórica sede de Azopardo, los dirigentes destacaron que la huelga registró “más del 90% de acatamiento” con fuerte impacto en el transporte, la industria, los puertos y el comercio en todo el país.

El el cosecretario General de la CGT, Jorge Sola (Seguros), abrió la conferencia con un mensaje de solidaridad hacia los trabajadores despedidos en los últimos meses y denunció un escenario de destrucción del empleo formal.

En los últimos dos años, cuatrocientos trabajadores por día pierden su puesto de trabajo formal”, afirmó, y mencionó el cierre de miles de pymes y la pérdida de cientos de miles de empleos, que —según sostuvo— pasaron a la informalidad o a la desocupación.

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En relación al proyecto de reforma laboral, fue categórico: “Me cuesta llamar modernización a lo que retrocede cien años. Este proyecto retrocede cien años en derechos individuales y colectivos”. Además, cuestionó el artículo 163 al señalar que implicaría una reducción de aportes y contribuciones patronales por unos 6.000 millones de dólares anuales, afectando el sistema previsional.

Sola remarcó que el paro no solo representa a los trabajadores formales, sino también a informales, monotributistas y desocupados, y exigió a los legisladores que “se miren a sí mismos y a quienes representan” antes de votar la ley.

“La sociedad le dio un mensaje al Gobierno”

Por su parte, Cristian Jerónimo (Vidrio) sostuvo que la medida expresó un rechazo social amplio a la política económica del Gobierno. “La sociedad le acaba de dar un mensaje al Gobierno diciéndole que está cansada de esta política que oprime derechos y no genera esperanza”, afirmó.

El dirigente defendió la unidad del movimiento obrero, incluyendo sindicatos adheridos y no adheridos a la CGT, y aseguró que la central “no está dispuesta a retroceder ni a entregar ningún derecho ni ninguna conquista”.

Jerónimo también cuestionó a gobernadores y legisladores que acompañen la reforma y anticipó que, en caso de aprobarse, la norma será impugnada judicialmente por considerarla inconstitucional. “La vamos a defender en la calle y en los tribunales”, advirtió.

“No traicionen al pueblo”

El cosecretario general Octavio Argüello (Camioneros) envió un mensaje directo a diputados y diputadas: “Fíjense en lo que van a hacer, no traicionen más a su pueblo. Llegaron por el voto de los trabajadores”.

Argüello sostuvo que el movimiento obrero “está de pie” y ratificó que continuará la lucha “en todos los lugares que sea necesario” para defender la dignidad del trabajo y los recursos del país.

La conducción de la CGT subrayó que el paro se enmarca en una serie de movilizaciones y medidas adoptadas en los últimos meses y dejó en claro que la jornada no marca el cierre del conflicto.

Hoy no termina nada”, coincidieron los dirigentes, que reafirmaron la decisión de sostener el plan de acción si el Congreso avanza con una ley que —según definieron— implica un traspaso de recursos desde los trabajadores hacia el sector empresario y financiero.