En una jornada marcada por la unidad y la firmeza, más de 550 trabajadores de SanCor se movilizaron este martes a los Tribunales de Rafaela para acompañar la audiencia judicial donde el Sindicato de Trabajadores de la Industria Láctea (Atilra) volvió a plantear con claridad su posición frente a la crisis que atraviesa la cooperativa: rechazo total al plan de crisis presentado por la empresa y pedido de quiebra con continuidad de explotación.

El reclamo tiene un objetivo central: sostener la producción y preservar cada puesto de trabajo, pero bajo una nueva administración que ponga fin a los manejos que condujeron al histórico emblema lácteo a una situación límite.

“Traemos el mensaje de todos los trabajadores: el pedido de quiebra con continuidad de explotación. Eso significa que queremos que la empresa siga trabajando, pero que no siga en manos de una administración fraudulenta”, expresó el delegado Alejandro Cabrera, al salir de la audiencia.

El gremio fue categórico al rechazar el plan de crisis de SanCor, que contempla más de 300 despidos, a los que se suman más de mil cesantías previas. Cabrera fue contundente: “Han manifestado en la audiencia no contar con los recursos para sacar adelante a la cooperativa, trabajan con leche ajena, y mucho menos tienen dinero para pagar indemnizaciones. Bajo ningún punto de vista vamos a convalidar ese plan”

El planteo gremial insiste en que no hay salida posible sobre la base del ajuste y el vaciamiento, y que la única alternativa viable es una quiebra con continuidad de explotación, figura que la legislación argentina contempla para mantener la actividad productiva y evitar el cierre definitivo.

El abogado de Atilra, Alberto Coronel, explicó que el planteo del sindicato se apoya en la propia ley de quiebras, que habilita a los trabajadores a solicitar la continuidad de la explotación cuando la empresa no puede sostener su actividad.

“La ley lo prevé. No se trata de una excepción, sino de una herramienta para defender el trabajo y la producción. En este caso, hay empresas interesadas en continuar la explotación, pero ninguna lo hará mientras la actual conducción siga al frente”, advirtió.

Coronel también remarcó las contradicciones del plan presentado por la cooperativa: “Dicen que están mejor porque pueden pagar el 65% de los sueldos. Eso no es una mejora, es reconocer que están quebrados”, sentenció.