Las negociaciones paritarias entre los representantes de los trabajadores aceiteros y las cámaras empresariales del sector agroexportador ingresaron en una fase de máxima definición temporal. Con el objetivo de evitar una inminente paralización de las terminales portuarias ubicadas a la vera del Río Paraná en el Gran Rosario, las autoridades del Ministerio de Trabajo dispusieron dictar un último cuarto intermedio en el marco de las audiencias que se venían desarrollando de manera virtual y presencial. Según confirmaron fuentes vinculadas al conflicto, la resolución ministerial apunta a otorgar un margen definitivo de tiempo para que ambas partes acerquen posiciones, sosteniendo un canal de diálogo que permanece formalmente abierto a pesar del fuerte descontento obrero ante las ofertas de recomposición salarial presentadas hasta el momento.
La discusión convencional mantiene en vilo al principal motor económico de la región y a los complejos agroindustriales locales, dado que las organizaciones sindicales del sector ya contaban con mandatos de asamblea para activar medidas de fuerza directas si se agotaban los plazos legales de negociación. Desde la representación de los trabajadores aceiteros explicaron que la exigencia de recomposición salarial busca recuperar de manera urgente el poder adquisitivo frente a los índices inflacionarios del primer semestre, defendiendo el concepto del salario mínimo, vital y móvil de acuerdo a las necesidades reales del hogar obrero. Los dirigentes manifestaron que la continuidad de las conversaciones bajo la modalidad de cuarto intermedio demuestra la prudencia del sindicato, aunque aclararon que la flexibilidad tiene un límite condicionado a la presentación de una propuesta económica razonable por parte de las multinacionales exportadoras.
Por el lado de la representación patronal, las terminales agrupadas en las cámaras del sector insistieron en la necesidad de adecuar los incrementos a la realidad operativa del mercado internacional de granos y aceites, argumentando que se deben resguardar los niveles de competitividad de las plantas procesadoras locales. Frente a este panorama de paridad técnica, el nuevo plazo otorgado por la cartera laboral obliga a los equipos paritarios a mantener reuniones técnicas informales durante las próximas horas para pulir el porcentaje definitivo y las cláusulas de revisión periódica. La resolución definitiva del conflicto aceitero se conocerá tras la reanudación de la audiencia formal, donde se definirá si el canal de diálogo abierto rinde frutos con la firma de un nuevo convenio colectivo o si se desata un cese de actividades generalizado en los puertos del cordón industrial.
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