La crisis en la industria láctea sumó un nuevo y preocupante foco de conflicto en la provincia de Santa Fe que ya activó resortes institucionales en el sur provincial. Los trabajadores de la planta de Lácteos Verónica ubicada en la localidad de Lehmann, en el departamento Castellanos, iniciaron un acampe por tiempo indeterminado frente al establecimiento para exigir la reapertura de la fábrica y denunciar el severo atraso en el pago de sus haberes. La protesta surge en un contexto de fuerte incertidumbre laboral que afecta a más de un centenar de empleados directos. Según relataron los operarios fabriles, desde mediados de enero la planta dejó de recibir de manera completa la materia prima y la producción quedó paralizada. Operarios explicaron que la planta está totalmente parada y que desde mediados de enero no entra ni un litro de leche, por lo tanto no tienen materia prima ni producción. Aunque el personal continúa formalmente vinculado a la firma, no tienen tareas asignadas y permanecen en el predio para custodiar las instalaciones y las máquinas ante el temor de un vaciamiento o cierre definitivo, instalando el acampe junto a sus familias en el ingreso mientras esperan definiciones.
En paralelo a la resistencia en el portón de la fábrica de Lehmann, el conflicto escaló en el plano institucional y los trabajadores de Lácteos Verónica viajaron hacia el sur de la provincia para llevar el conflicto de forma directa al Concejo Municipal de Rosario, buscando el respaldo de los distintos bloques políticos y respuestas concretas por parte de las autoridades parlamentarias para visibilizar el drama laboral. El conflicto involucra de lleno a la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), cuya conducción mantuvo en los últimos días un encuentro formal con representantes de la empresa láctea que, lamentablemente, no logró avances concretos para destrabar la situación salarial y productiva. Ante la falta de respuestas, las partes acordaron retomar las conversaciones el próximo lunes en un intento por encontrar una salida que permita reactivar la planta o garantizar de alguna forma la continuidad de las fuentes de trabajo, mientras los empleados evalúan intensificar las medidas de fuerza en el norte santafesino con una inminente movilización hacia la Ruta Nacional 34.
El freno total de las actividades afecta a un complejo industrial de alta capacidad productiva y de gran relevancia para la economía santafesina, en el cual se desempeñan un total de 123 personas entre operarios de línea, personal administrativo y cuadros jerárquicos. Según detallaron los propios empleados del establecimiento castellonense, el predio se encuentra equipado con tecnología de última generación y posee una infraestructura modelo. Hasta antes de la paralización de las actividades, el complejo procesaba alrededor de 500.000 litros de leche por día y producía distintos derivados lácteos de consumo masivo, entre ellos leche en polvo y quesos semiduros altamente demandados en el mercado local como el Tybo y el Pategrás. Frente a este panorama de parálisis total, los trabajadores en lucha reclaman definiciones urgentes a la patronal y plantean de forma clara dos alternativas viables para resguardar el sustento de las familias: la inmediata reactivación de la producción o la búsqueda acelerada de nuevos grupos inversores que permitan garantizar la operatividad de la planta y la conservación de los puestos de trabajo.
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